Schultüte: El cono del inicio escolar alemán

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Charlotte tiene 6 años y se está preparando para ir por primera vez a la escuela. Una mezcla de nervios y excitación se respira en casa. ¿Qué le deparará esta nueva aventura? ¿Qué compañeros y compañeras se encontrará? ¿Qué significa esto de ir al colegio? ¿Qué se hace en la escuela?

Los padres no están más tranquilos. Que la niña vaya por primera vez a la escuela es algo también importante para ellos.

Yo no recuerdo cómo fue mi primer día de colegio, pero creo que debe ser un momento de mezcla de emociones para todos: tristeza, excitación, alegría… Para muchos niños es probable que sea la primera vez que se separan de la familia, para otros de sus antiguos compañeros y para todos se introducen, por primera vez, en un camino desconocido y largo.

Pero los padres de Charlotte le tienen preparada una sorpresa para que pueda guardar un dulce recuerdo de este primer día. Es un objeto en forma de cono. Como un gorro de disfraz de hada. Pero en vez de estar hueco y ponerlo en la cabeza, este está lleno de cosas y cerrado por la parte del agujero con una tela fina.

Charlotte solo tiene una condición. Debe llevar este cono intacto y no puede abrirlo hasta que no llegue a clase. Una vez allí, podrá descubrir qué hay dentro.

Coge el cono y se dispone a salir. Un cono casi tan grande como ella, pero le da igual, sale feliz abrazando su cucurucho de colores. Tiene ya ganas de llegar a clase. Como buena niña alemana, seguro que no lo abre antes de llegar.

Este curioso objeto se conoce como Schultüte y no es solo un detalle de los padres de Charlotte. Es una antigua tradición alemana y todos los niños alemanes reciben uno en su primer día de colegio.

Es una tradición que se remonta al s. XIX a los estados de Turingia y Sajonia, que fue extendiéndose poco a poco por el resto de estados hasta llegar, a principios/mediados del siguiente siglo, a ser ya popular por todo el país.

El objetivo de este curioso objeto es que los niños tengan un buen recuerdo del que va a ser su primer día de colegio. Así que para hacerles ese inicio más placentero y con mejores recuerdos, los padres alemanes regalan a sus hijos/as esta Schultüte.

No es algo que regalen cada año en el primer día de colegio, si no en el primer día de sus vidas que tienen que pisar uno. El resto de años no tienen nada.

Pero, ¿qué se encontrará Charlotte cuando lo abra?

Suele haber diferentes tipos de dulces y golosinas, aunque muchos padres comienzan ya a introducir objetos que le sean útiles en su primer día como estuche, lápiz, lápices de colores…

Hay padres, con la paciencia y la maña necesarias, que deciden hacer su propia Schultüte de forma casera. Otros se encargan en comprarla en las numerosas tiendas que ya las venden. Lo que si hacen todos es preparar con cariño el contenido del cucurucho.

Charlotte ya se van contenta a clase. Es un día que no olvidará gracias a este pequeño y sencillo detalle. Probablemente, como otros muchos niños, tendrá fotos en el album familiar de este día e, incluso, guarde la Schultüte como un entrañable recuerdo en infancia.

¿No te parece una bonita y dulce tradición? En el fondo, los alemanes también tienen corazoncito 🙂

Haarlem reload

Haarlem
Haarlem

Hola! Ya estoy de vuelta. Perdona el retraso, pero es que nos hemos marchado un par de semanas de vacaciones.

Aprovechando que no nos queda demasiado lejos de Haarlem y que era una de las pocas zonas de Alemania que no habíamos visitado, hemos estado haciendo una ruta por el oeste del Alemania. La parte más próxima a la frontera holandesa. Desde el Sudoeste hasta el Nordsee. Visitando lugares como Frankfurt, Heidelberg, Bostalsee, Bremen, la costa norte, Lüneburger Heide o Münster. Entre otros…

Espero que la espera no fuese muy larga. ¿Qué tal el Grotemarkt y las Goude straatjes? ¿Te has tomado un café y un pastel de Nata en A Loja?

Bueno, seguimos con el tour. Espero que hayas podido descansar.

Empezaremos por deshacer un poquito de camino y subir por la Barteljorisstraat. Aquí se encuentra el Ten Boom Museum. Es uno de los museos que tenemos pendiente de visitar. La idea era haberlo visitado hace unos 5 meses, pero justo nos pilló todo el follón del Coronavirus y el cierre de museos y se quedó ahí pendiente. Siempre pensé que se trataba de un museo de relojes pero descubrí un poco por casualidad que se trata de un lugar con mucha historia. Inicialmente, hace muchos muchos años, se trataba de una tienda de relojes (tampoco iba tan desencaminado) de la familia Ten Boom y de la vivienda de la misma. Durante el período del Holocausto nazi y la II Guerra Mundial utilizaron la vivienda para rescatar y ocultar víctimas. Algo así, imagino, como una especie de Casa de Anna Frank pero en Haarlem.

No muy lejos del Grotemarkt y a la orilla del río Spaarne, se encuentra el Teylers Museum. Es uno de los museos más antiguos del país, si no el que más, y lleva abierto en Haarlem desde el 1778. Es el típico museo popurrí, que no tienen muy claro de qué hacerlo y lo hacen de todo un poco. Arte, historia natural y ciencia, es lo que puedes encontrar allí.

Si te pones en la puerta del museo mirando hacia el río, hay dos sentidos a los que puedes ir. Derecha o izquierda. Sí, también puedes ir hacia atrás, pero entrarías al museo del que acabas de salir, no tiene mucho sentido a no ser que te haya gustado y quieras repetir. Vale, sí, también puedes ir hacia delante pero acabarías en el río y no sé si es una buena experiencia. Así que nos quedamos con derecha o izquierda.

Empecemos por la izquierda. Andando un poco hacia el norte por la orilla del río no tardaremos mucho en encontrarnos con el famoso Moleen de Adriaan. Una de las imágenes icónicas de Haarlem, junto con Grotekerk van St. Bavo. Es un típico molino holandés en perfecto estado, el cual puede visitarse y tiene una plataforma con vistas a la ciudad.

Pues si ahora vamos a mano derecha, siguiendo la orilla del río hacia el sur, después de un paseito llegaremos hasta la calle Groot Heiligland, donde se encuentra el otro famoso museo de la ciudad, el Frans Hals museum. El museo tiene el nombre en honor a uno de los famosos pintores holandeses, Frans Hals. La mayoría de obras son suyas, aunque también hay de otros pintores de la época. Tampoco soy un entendido en arte ni pintura para evaluar la calidad o interés de dicho museo. Pero si te interesa algo, sí que es uno de los puntos interesantes a visitar.

Siguiendo con nuestro paseo, llegamos al penúltimo punto, ubicado en el sur de la ciudad y no muy lejos de los límites con Heemstede, la ciudad vecina. Se trata del Frederikspark, un gran parque rectangular con mucha zona verde y donde puedes descansar de la caminata. En los días de calor y buen tiempo, es uno de los lugares donde viene la gente a disfrutar de un picnic. También es donde se suele celebrar cada año el Bevrijdingspop. Una de las curiosidades de este parque es que contiene una pequeña granja en la que se puede ver animales como cervatillos, cerdos, burros o llamas… o alpacas.

Espero que no hayas llegado a este punto muy cansado/a, hemos hecho la visita en dos jornadas. Pero dejo para el final dos actividades relajantes para recuperar energía.

La primera es ir a la zona de playa. Como ya comenté en el post anterior, las zonas de Zanvoort aan Zee y de Bloemendaal aan Zee. Ya sea paseando por el paseo, bajando a la arena o sentándote en uno de los muchos chiringuitos que hay, acercarse a la zona de mar es siempre una actividad energizante. Para alguien, como yo, criado en el mar es siempre un lugar donde ir. A pesar de llamarlos chiringuitos, realmente son locales musicales y restaurantes. Son grandes, de gran capacidad y nada que ver con lo que estamos acostumbrados en nuestras costas. Yo los comparo más con los locales de Ibiza que con los que yo solía frecuentar en la costa de Barcelona o Tarragona. Es la Ibiza holandesa 🙂 Puedes ir a tomarte un snack, comer, cenar o disfrutar de buena música.

La segunda actividad está en Haarlem, bastante cerca del centro, la Jopen Kerk. Se trata de una antigua iglesia reconvertida en cervecería. Pero no solo venden cerveza, sino que fabrican la suya propia, bastante conocida y famosa. Puedes ir a cualquier supermercado y encontrar botellas de su cerveza. Cuando tenemos visita, este es un lugar que nunca falla y siempre vamos a tomar unas cervezas acompañadas de unas bitterballen (las croquetas holandesas)

Con el concepto que tenemos nosotros de iglesia es curioso encontrarse con una iglesia-cervecería, pero aquí es bastante común. El local de música más famoso de Amsterdam es una iglesia. Nuestro dentista tiene la consulta en una iglesia y cerca nuestro tenemos 2 ó 3 iglesias reconvertidas en vivienda. La historia es que son edificios que hace mucho tiempo quedaron en desuso pero que les reconocen su valor histórico y monumental, por lo tanto, en vez de dejarlos abandonados a la mano de Dios (nunca mejor dicho :D) los rehabilitaron y les dieron usos cotidianos.

Bonus track Cheesecake

by Lima: Haarlem

Por último os dejo con un momento cheesecake, aunque en la foto aparece la famosa Appeltaart holandesa. Es la cafetería by Lima, en el centro de Haarlem. Uno de nuestros lugares favoritos en la ciudad. Capuccino, Matcha Latte (como el de la foto), Chai Latte, Latte Macchiato, chocolate caliente… Da igual lo que tomes, está todo muy bueno. En cuestión de tartas también, la variedad suele ser bastante grande y todas deliciosas (lekker, como dirían por aquí)

Si no eres vegano te da igual, pero si lo eres es importante saber que es a una cafetería a la que puedes venir. Tienen opción de leche vegetal y sus tartas son todas (si no todas) veganas. Algo no fácil de encontrar por este país.

Como nota destacada, su nata (como la de la foto) es increíblemente deliciosa. Casera y nada dulce, ambas cosas también muy complicado de encontrar en estas tierras.

P.S.: Decía aquel sabio filósofo que «triste es pedir, pero más triste es robar», por eso no vengo a robarte, si no a pedirte. Si no hablo al vacío, si mi voz escrita no es devuelta por el eco me gustaría hacer de esto algo más bidireccional. Me gustaría saber de qué te gustaría leer, si hay algún tema o aspecto en especial del que te gustaría que escribiese.

También pedir que si te parece interesante lo que escribo (no todo, pero digo que de vez en cuando algo interesante habrá, no? 😉 ) lo compartieses. No pido más. Gracias.

Haarlem

Grotemarkt – Haarlem 2011

Aunque gracias al SARS-CoV-2 casi no me he dado cuenta, ya son 8 meses los que llevamos viviendo en Haarlem. Muchos de los cuales, los podría haber vivido en una cueva y no hubiese notado la diferencia.

Sumados al año que ya vivimos en 2011, hace un total de 1 año y 9 meses viviendo aquí. Así que he pensado ¿es buen momento para hablar de Haarlem? Sí, es buen momento para hablar de Haarlem.

Haarlem es una (relativamente) pequeña ciudad ubicada en el centro de los Países Bajos y a unos, aproximadamente, 30 kilómetros de Amsterdam. Digo relativamente pequeña, porque Haarlem tiene unos 160.000 habitantes (censo del 2019), lo cual no son pocos, pero una vez aquí la sensación que transmite es de pequeña ciudad. Un pequeño centro histórico y un estilo de vida muy tranquilo.

Además, ¿Qué significa pequeña? Es realtivo, ¿no? Probablemente para un país como Alemania o España, una ciudad con 160.000 habitantes es pequeña, al haber ciudades como Barcelona, Madrid, Berlin o Munich. Pero para un país como los Países Bajos, cuya ciudad más grande es Amsterdam con unos 800.000 habitantes, eso convierte a Haarlem una de las ciudades más grandes e importantes del país.

A pesar de su proximidad con Amsterdam, no es de las ciudades más visitadas por los turistas (algo que agradecen/agradecemos los locales). Aunque sea conocida como la hermana pequeña de Amsterdam.

Es la capital de la provincia de Noord-Holland (Holanda del Norte, porque Holanda es una región del país, no el país), a pesar de tener Amsterdam muy cerca y en la misma provincia.

¿Cómo se puede llegar hasta Haarlem? Prepárate porque aquí te voy a sorprender. Por tren y autobús, además de en coche. ¿a qué esto no te lo esperabas?

Hay trenes con bastante frecuencia desde la estación de Amsterdam Centraal. Algunos casi directos (Intercity) y otros con paradas en todas las estaciones intermedias (Sprinter) En unos 20 minutos puedes llegar de una estación a otra. Hay diferentes líneas de autobús que salen desde la estación de tren de Haarlem y llegan a diferentes puntos de Amsterdam o a Schiphol.

También hay playa muy cerca, a unos 10km. Concretamente dos, la de Zandvoort aan Zee y la de Bloemendaal aan Zee. A pesar de ser las playas de los pueblos de Zandvoort y Bloemendaal, se le conoce como la playa de Haarlem, por su cercanía. Es muy fácil encontrar gente que diga que Haarlem tiene playa. No sé qué pensarán los habitantes de Zandvoort y Bloemendaal de esto.

Una vez en Haarlem, ¿qué puedes hacer? Imaginemos que te alojas en Amsterdam y llegas en tren.

Obviamente lo primero que verás será Haarlem Station. Sorprende (al menos a mí me sorprendió) porque uno no se espera una estación tan grande para una ciudad (relativamente) pequeña. Pero, como dije, Haarlem es de las ciudades más grandes. Además, es una estación por la que pasan muchos trenes hacia el norte, sur u oeste del país. Se puso en funcionamiento en 1839 y se reformó a principios del siglo XX. De estilo Art Nouveau y considerado monumento nacional. Merece ir la pena a verla, incluso si vienes en otro medio de transporte.

Desde la estación puedes salir hacia Haarlem Noord (via Kennemerplein) o Haarlem Zuid (via Stationplein). Puedes ir hacia el norte (donde vivimos ahora) y dar un paseo pero es zona principalmente residencial. Así que saldremos hacia el Sur.

De ahí llegarás, a través de una calle comercial llena de tiendas, bares y restaurantes y siempre concurrida al Grote Markt, que significa en holandés Gran Mercado. Es la plaza principal del centro de Haarlem y corazón de la ciudad.

Seguro que lo estás sospechando… Si esta plaza se llama, en holandés, Gran Mercado, ¿es porqué…? Correcto Sherlock Holmes! Aquí se hace el mercado semanal de Haarlem. Concretamente cada sábado desde, creo, el siglo XVIII. Flores, fruta, queso, pan, carne, pescado, verdura,… Encontrarás de todo si pasas por aquí un sábado cualquiera. Y no solo el mercado, es el lugar donde pasan la gran mayoría de eventos en la ciudad como el Haarlem Jazz&more, la llegada del Bloemencorso, Sinterklaas,…

Está rodeado de bares y restaurantes y es la principal área de copas y ocio de los Haarlemmers. En el centro de la plaza hay un elemento que no pasa desapercibido, la Grotekerk van St. Bavo o también Gran Iglesia de San Bavo. Es de estilo gótico y dentro cuenta con un órgano del cual todos están muy orgullosos. Está situado a unos 30 metros de altura, dispone de unos 5000 tubos y está considerado uno de los mejores y más grandes órganos del mundo. Si esto no fuese suficiente para sentirse orgulloso, este órgano fue tocado por Mozart, siendo niño, y también por Haendel. Estando en el centro de la plaza mirando hacia la iglesia lo más probable es que tengas frente tuyo la Filarmónica de Haarlem y a tus espaldas el Stadhuis o ayuntamiento.

Todo corazón tiene sus venas y arterias principales y en el caso de Haarlem y el Grote Markt esas son las conocidas como Goude straatjes (o callejuelas doradas en español). Son un conjunto de unas 7 pequeñas calles alrededor de la plaza llenas de bares, restaurantes, cafeterías y pequeñas tiendas o boutiques.

Como te puedes imaginar es a través de estas calles que se respira el mejor ambiente de Haarlem. Compras, cafés, copas… Hasta las ~17.00 que cierra todo. A excepción de los jueves (que suele cerrar todo más tarde) y los domingos (que suele estar todo cerrado) aquí la vida acaba entre las 17.00 – 17.30. Todas las tiendas y cafeterías cierran, quedando abiertos solo supermercados y restaurantes. En verano aún es soportable, pero en invierno pasear a las 18.00 por el centro de Haarlem es como estar paseando por una ciudad fantasma.

Tú, la oscuridad, la luz tenue de una farola y tu sombra… Eso es todo.

Creo que por el momento el paseo ya ha sido suficiente, ¿no? Que tal si lo dejamos aquí por un momento, descansas y me esperas en el Grotemarkt. En el siguiente post vendré a recogerte y seguiremos dando una vuelta por Haarlem. No quiero que se te haga esto muy largo, por muy pequeña que sea la ciudad.

Bonus track Cheesecake

Si quieres mientras me esperas puedes ir a una cafetería en una de las Gouden straatjes. Se trata de una tienda de especialidades portuguesas donde también tienen espacio de cafetería. Buen café y aún mejor Pastel de Nata y Pastel de Feijao. Se llama A Loja y se encuentra en una de las calles detrás del Grote Markt. Sin duda, uno de nuestros lugares favoritos. Ah! y el chico habla español.

Importar el coche a Países Bajos

Photo by Seifeddine Dridi on Unsplash

¿Te has mudado a los Países Bajos y te has traído tu coche? En ese caso, no hagas lo que hicimos nosotros la primera vez que vinimos en 2011 o lo que hicimos al llegar a Berlín. Registra tu coche, regístralo con una matrícula local y asegúralo con una compañía también local.

La probabilidad de que te pillen si no lo haces es bien baja, nosotros somos el ejemplo. Pero eso no significa que esté bien hecho. En Países Bajos, por ejemplo, tienes hasta 6 meses para hacer los trámites. Si no lo haces y te pillan, la policía te puede escribir una pequeña dedicatoria.

Por otra parte, una compañía de seguros, a no ser que tengas razones muy fuertes, no te va a asegurar más de tres meses fuera del país de la compañía.

Es decir, si haces lo que hicimos nosotros estarás viviendo en la ilegalidad y con el riesgo de recibir una «factura» en casa.

Acabamos de pasar por este proceso en los Países Bajos y ya tenemos nuestro coche con la famosa matrícula amarilla holandesa. Así que, ahora que aún lo tengo fresco he pensado en explicarlo aquí.

Si te creías que la burocracia Alemana era difícil y lenta… ¿Cómo era ese refrán? ¿Unos tienen la fama, y otros cardan la lana?

Hay que pasar por aduana

Sí, tal y como le lees. Hay que pasar por aduana y pagar un peaje. Pero no, no tienes que hacerlo en la frontera de entrada al país, se hace desde casa.

Para evitar los típicos trucos de ir a Polonia a comprar un coche mucho más barato y traerlo de vuelta, se supone que tienes que declarar la importación del coche. ¿Eres catalán y tienes más años que un árbol? Entonces, me imagino que te acordarás de Andorra.

En función del coche, los años que tenga, el combustible y el precio del mismo el montante del impuesto variará. Pero no estamos hablando de cientos de euros, sino de miles.

Pero, no te preocupes. Hay un caso en el que puedes pedir una excedencia de dicho impuesto y no pagarlo. Cuando se considera que el coche es parte de tus bienes y ha formado parte de la mudanza junto con tu sofá, tu televisor y el jarrón que te regaló tu abuela.

Si tienes pensado quedarte en Holanda por un largo periodo, no vas a vender el coche y vas a rematricularlo, te recomiendo que este sea el primer papeleo que hagas nada más llegar al país.

Para eso necesitas dos cosas.

La primera es cumplir una serie de requisitos para que ellos consideren que puedes beneficiarte de no pagar el impuesto:

  • Que te estás mudando desde otro país de la UE.
  • Que el vehículo es tuyo.
  • Que usarás el vehículo en los Países Bajos con la misma finalidad con que lo hacías en el país desde el que vienes.
  • Que compraste el vehículo en un período superior a los 6 meses antes de tu mudanza a los Países Bajos.
  • Que has vivido un mínimo de 12 meses en otro país antes de mudarte a los Países Bajos.

La segunda es descargarte y rellenar este formulario y enviarlo a la dirección que te indican. En un plazo de pocos días (si está todo correcto y has enviado toda la documentación que te piden) recibirás la respuesta de si te aceptan la excedencia.

Regístralo en el RDW

El RDW es como la DGT holandesa.

No seas tan pardillo como yo y esperes a tener el paso anterior finalizado para empezar este. Aunque al final necesitas tener los dos finalizados, los puedes realizar en paralelo y seguro que perderás menos tiempo.

¿Y qué necesitas hacer? Esta página te lo explica en ingles. Pero básicamente, tienes que pedir una cita en esta página de la RDW (o como como ellos dicen Keuringsafspraak maken) en tu centro de inspección más cercano.

Allí te harán una inspección técnica del coche (una especie de ITV). Te recomiendo que llames con antelación sobre qué papeles necesitas presentar, pero básicamente es:

  • Los papeles del coche que demuestren que eres el propietario.
  • Un documento del gemeente que demuestre que estás registrado en el país o el carnet de conducir holandés si lo tienes.

Durante el proceso de registro en el RDW para pedir cita, te preguntará si quieres una matrícula de un día. Te recomiendo que selecciones la opción. Aunque probablemente no te la quiten físicamente, se supone que ese día ya no deberías volver a casa con tu matrícula anterior (en mi caso era la alemana). Con eso te podrás descargar un PDF que te asigna una matrícula de un día con la que deberías volver a casa. Esa matrícula podrás hacerla manualmente en casa. Será el momento de practicar tu lado artístico.

A estas altura te podrás preguntar qué pasa con tu seguro. Pues que ya no te cubre, ya que se supone que tu matrícula anterior ya no la puedes usar. Para eso están los Eendagskenteken verzekering que son seguros de un día que algunas compañías ofrecen. Yo usé este.

El último trámite

Al finalizar la inspección del RDW te darán un papel para un último trámite que hay que hacer con BPM. Pagar el impuesto de importación.

Si conseguiste la excedencia de este impuesto en el primer paso, deberás descargarte el PDF que hay aquí, rellenar el formulario y enviarlo por correo postal a la dirección que te indican.

Si no la conseguiste, deberás ir a una página web, que te indicarán en el RDW, para hacer los trámites requeridos para pagar el impuesto que te toque.

Tanto cuando reciben la carta o la transferencia, el Belastingsdienst lo notificará al RDW para que continúen los trámites.

Ya casi está

En ese punto del proceso, te encuentras en lugar de nadie. Tu matrícula anterior no la puedes utilizar, pero la nueva aún no la tienes. Todavía no puedes asegurar tu coche en Países Bajos porque aún no sabes tu número de matrícula.

Solo te queda esperar y no coger el coche.

Unos 4-5 días después de que el Belastingsdienst lo notifique a la RDW te debería llegar una carta a casa. Una carta con una tarjeta tamaño DNI. Felicidades! Ya tienes número de matrícula!

Una vez recibido ya puedes hacer los dos últimos trámites:

  1. Contratar un seguro de tu coche. Aquí todo el mundo utiliza esta página para buscar el seguro con el mejor precio.
  2. Acercarte a un local homologado para que te impriman tu matrícula. Con la tarjeta del coche que te acaba de llegar, tu documento que te identifique y unos euritos por delante te darán las nuevas matrículas de tu coche que podrás instalar. Puedes encontrar aquí un documento PDF con la lista de fabricantes de matrículas homologados.

Y ahora sí, después de cartas, llamadas, visitas, formularios rellenados, cabreos y algún susto que otro, ya tienes el coche registrado en los Países Bajos!

Felicidades! Ya estás legal en uno de los países que más caro impuesto de circulación pueda tener.

¿De dónde soy o de dónde vengo?

«¿De dónde soy o de dónde vengo?«, preguntaba el señor Pelegrí Pelegrí Pelegrí al presentador de este programa de televisión.

Ya hace muchos años de eso y mi memoria comienza a flojear como mi flequillo, pero recuerdo que fue un fenómeno. Lo que hoy llamaríamos trending topic. Si twitter hubiese existido en esa época (este momento debe tener como unos 20 años) se hubiese hecho viral ese mismo día.

«¿Dónde he nacido o dónde vivo?«, se preguntaba. Algo que sonaba muy ridículo en aquel momento para mí y para mucha gente.

Ya llevábamos como unos 6-7 meses viviendo en los Países Bajos en aquel 2011 cuando, en una de nuestras muchas visitas, fuimos a Den Haag (La Haya). Los holandeses son bastante curiosos y chafarderos. Por eso, cuando ven que no eres de aquí, suelen preguntarte de dónde eres, qué haces en su país y qué te trajo aquí, de qué trabajas, si te gusta su país…

A su primera pregunta de dónde era siempre respondía lo mismo: Barcelona (por alguna razón que sigo sin comprender, decir Barcelona creaba una mayor conexión e interés en ellos que decir España ¯\_(ツ)_/¯ )

Ese día en Den Haag, cuando fuimos a la tienda y nos ametrallaron con las preguntas instintivamente dije: Haarlem. La cara de la otra persona me hizo ver que no era la respuesta que esperaba… o le encajaba. Así que maticé: «Bueno, originariamente somos de Barcelona, pero ahora estamos viviendo en Haarlem«.

¿Dónde vivo o de dónde soy?

Como ya sabes, hace poco nos mudamos de Berlín a Haarlem. Aunque ya era una ciudad que conocíamos y habíamos vivido, sabíamos que sería diferente. Así que, a pesar de todo, había incertidumbre.

¿Y si no es lo que esperamos? ¿Si la experiencia sale mal? ¿Si no acabamos de encajar? Hace mucho desde que vivimos aquí. Lo primero que venía a la cabeza cuando nos hacíamos esas preguntas era: «Pues volvemos» ………. ¿Volvemos? ¿A dónde volvemos? ¿A Berlín, donde vivíamos antes, o a Barcelona, de donde somos originarios?


Bueno, realmente yo soy originario de Rubí, una pequeña ciudad cerca de Barcelona. Pero entre que no la conoce nadie y que he vivido en Barcelona durante cerca de 13-14 años, siempre digo Barcelona.


Sí, éramos de Barcelona, pero llevábamos ya un tiempo considerable en Berlín. Habíamos hecho nuestra vida en Berlín. ¿Dónde deberíamos volver si quisiésemos volver? ¿Qué significado tiene la palabra volver para nosotros?

Desde que hemos llegado aquí y nos hacen la dichosa pregunta mi respuesta ha sido siempre: «Somos de Barcelona, pero venimos de Berlín, donde estábamos viviendo

Luego está lo que llamo el síndrome E.T.:

  • La tienda que teníamos al lado de casa … en Poblenou (Barcelona).
  • Que pena que no tengamos una cafetería como la que teníamos al lado de casa … en Berlín.
  • Al lado de casa … la otra, en el sur de Haarlem.
  • Y, naturalmente, nuestra casa actual.

Obviamente, siempre necesito enfatizar dónde después de casa. Veo mi casa en todas partes!

No sé si en psicología se le conocerá por algún nombre, pero el cacao que tengo a veces es monumental. Es como si no perteneciese a ninguno de esos lugares, pero perteneciese a todos a la vez. Voy perdiendo mis raíces, mientras voy dejando un poco de ellas en cada uno de los lugares.

Ya no sé a dónde pertenezco, si pertenezco a algún lugar.

¿Dónde he nacido o de donde vengo?

¿Te pasa a ti lo mismo?