Importar el coche a Berlín

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Cuando te mudas varias veces de país y te llevas el coche en la maleta pasan estas cosas, que tienes que pasar por los mismos trámites, en otro lugar. Pero como diría mi madre: «Es un problema que os buscais solitos y nadie os obliga«.

Un año después de haber registrado el coche en los Países Bajos, el haber vuelto a Berlín ha supuesto que tengamos que volver a pasar por el proceso aquí.

No sé si porque mis expectativas era de ser un proceso complicado (debido a la fama de la burocracia alemana), porque ya había pasado por este proceso en Amsterdam o porque me estoy acostumbrando a papeleos y burocracia con tanto cambio de país, que el proceso me pareció bastante sencillo y rápido.

De todas formas, hay una cosa que ya hace el proceso más sencillo que en Países Bajos, el BPM. Es un paso que aquí no hace falta…. O eso creo…. 🤔 Espero…

El proceso se divide principalmente en tres pasos.

Disclaimer: Estos son los pasos que yo he seguido en Berlín. Aunque creo que es igual en todos los Estados de Alemania, podría haber cambios entre ellos. Verifícalo antes de tomar esto como la verdad definitiva 🙂

La inspección técnica

La conocida ITV en España, conocida en Alemania como la TÜV (pronunciada, más o menos, TUF)

Si tu coche tiene menos de 3 años no hará falta que la pases y puedes saltarte este paso. Por el contrario, si tiene más de 3 años deberás pasar por aquí.

No te puedo indicar muy bien cuánto cuesta o los papeles que se requieren, porque mi coche tiene 2 años y he podido saltarme la inspección.

Esta es una notable diferencia con los Países Bajos, donde sí que debes ir al RDW y pasar una inspección técnica previo el registro del coche.

Una ventaja respecto a España o Países Bajos, es que aquí la gran mayoría de los talleres la realizan. Es fácil encontrar cuáles la hacen porque suelen tener un cartel de la TÜV en la entrada indicando que son partners. Simplemente acércate a uno y pregunta precio y si se requiere cita previa.

Una vez con la inspección hecha, es el momento de pasar al siguiente paso.

El seguro

Sí, este es el siguiente paso y no puedes registrar el coche si no has pasado previamente por la contratación del seguro.

Hay dos cosas del seguro de coche en Alemania que, en comparación con España (y Países Bajos) me parecieron curiosas:

  1. El seguro va del 1 de Enero al 31 de Diciembre. Siempre. Da igual en qué momento del año lo contrates. Si lo contratas con el año empezado, tu póliza irá desde el día que lo contrates hasta el 31 de Diciembre. ¿Cuánto pagaré en ese caso? Pues la parte proporcional del año que tengas asegurado. Y el 31 de Diciembre, vuelta a empezar.
  2. Al menos cuando registras un coche (nuevo o importado) el seguro se debe contratar antes del registro. Lo acuerdas todo con el seguro: coberturas, extras, historial, precio,… contratas el seguro, firmas la póliza y te dan un número. Ese número lo tienes que presentar el día del registro del coche con dos finalidades. Una, comprobar que tu coche está asegurado. Dos, activar tu seguro. Hasta ese momento tu seguro no está activo y, por lo tanto, no habrás pagado. Debe ser la única cosa en Alemania que tienen más digitalizada y avanzada que los países vecinos.

Por lo tanto, cuando ya estás listo para registrar el coche deberás contratar tu seguro y tener listo tu eVB-Nummer.

Por cierto! Recuerda pedir el certificado de siniestralidad en tu seguro actual. En Alemania hay unas bonificaciones estipuladas según el número de años que llevas sin accidentes. La Schadenfreiheitsklasse.

Puedes esperar a pedir este certificado una vez termines el proceso y canceles tu seguro actual. Hasta el momento yo no he tenido ningún problema en decir a mi seguro alemán los años que llevaba sin accidentes para que calculen el precio, luego cancelar mi seguro original y, una vez cancelado, pedir el certificado y presentarlo a mi seguro alemán una vez este ya contratado y activado.

Kfz-Zulassungsstellen

Por fin, a lo que veníamos. A registrar al coche.

Una vez pasada la TÜV (si es tu caso) y contratado el seguro, ya puedes registrar el coche en Alemania y obtener tu nuevo número de matrícula. Para eso tendrás que pedir cita en Kfz-Zulassungsstellen (la oficina de tráfico). En el caso de Berlín lo podrás hacer en esta página.

Deberás presentarte con:

  1. Tu Documento Nacional de Identidad o pasaporte.
  2. El eVB-Nummer del seguro que has contratado en el paso anterior.
  3. La TÜV pasada y los correspondientes papeles (si es tu caso)
  4. Tu Anmeldung (certificado de empadronamiento)
  5. Tus datos bancarios, que los registrarán para pasarte anualmente el impuesto de circulación.
  6. Los datos técnicos oficiales del coche. Deberás tener un papel de la marca con los datos técnicos. En el caso de que no los tengas te tocará ir a un taller.
  7. Finalmente el permiso de circulación actual.

Una cosa curiosa de la matriculación en Alemania, es que puedes escoger tú qué matricula quieres. Hay una parte que viene obligada, que son las letras a la izquierda de la matrícula. Estas dependerán de donde estés matriculando tu coche ya que indican el bezirk (distrito? area metropolitana? comarca? no sé muy bien cuál sería la traducción) donde está registrado. Por ejemplo, Berlín es la B, Hamburgo HH, F para Frankfurt am Main,… Pero el resto de letras y números pueden ser a tu elección. Hay páginas como esta donde puedes comprobar la disponibilidad de cierta matrícula y así ya ir preparado con qué matrícula quieres el día que vayas al Kfz-Zullasungsstellen.

Llegarás al Kfz-Zullasungsstellen (previa cita) y, una vez realizados todos los trámites, te darán unos papeles para los siguientes dos pasos:

  1. Pagar la matriculación. 46.90 € en el año 2021.
  2. Imprimir la matrícula (unos 30 €), que deberás hacer en algunas de las casetas que haya en el exterior.

Una vez con el recibo de pago y las matrículas impresas deberás volver a la oficina donde te finalizarán los trámites, se quedarán con tu permiso de circulación actual y te darán el nuevo permiso de circulación alemán (Fahrzeugschein) y la pegatina verde medioambiental.

El paso final

Utilizar tu maña y pericia para quitar tus matrículas antiguas e instalar las nuevas.

Ya estás listo para volver a casa!

Choque de culturas: los horarios

Faltaban ya semanas. Los dos habíamos dejado nuestros trabajos, habíamos encontrado piso en Haarlem y la cuenta atrás ya había comenzado. Era Enero de 2011 y nuestra fecha era mediados de Febrero de 2011. El 14 de Febrero íbamos a dejar Barcelona y mudarnos en coche hacia los Países Bajos.

Estábamos preparando las cosas y mi idea de mudanza era muy sencilla. Llegábamos al piso amueblado que habíamos alquilado, colocábamos nuestras cosas en él y ya está. Continuábamos nuestra vida pero en Haarlem. Bueno, yo tenía que buscar trabajo, pero lo demás no cambiaba. Nadia empezaría sus clases de inglés en una ciudad que solo había visitado una vez. Pero lo demás no cambiaba. Íbamos a vivir en un país cuyo idioma me parecía letras aleatorias sin ningún tipo de criterio. Para mí era como si alguien dejase caer las manos en el teclado del ordenador y el resultado le dejase satisfecho. Pero lo demás no cambiaba. ¿no?

Estamos en Europa, ¿qué va a cambiar? Nuestra cultura es occidental, somos países cercanos, pertenecemos a un mismo continente con una historia y cultura bastante comunes. ¿por qué tenía que ser muy diferente? En aquel momento yo no lo sabía, pero en la maleta también metí toda mi ignorancia rumbo a ese nuevo país.

Se produce un choque de culturas. Es inevitable. Hay diferencias y ese choque de culturas no es despreciable. Hemos conocido gente de otros países como Rusia, Estados Unidos o Mexico. Obviamente para ellos el choque es mucho más grande y pueden tardar meses o, algunos incluso, 1 año en adaptarse. Se necesita paciencia. En el fondo, yo no estaba tan equivocado, compartimos una cultura e historia que nos hace parecernos mucho más que gente de otros lugares del mundo. Pero eso no significa que el choque no exista. Incluso en aspectos que nunca imaginarías.

Las relaciones sociales y familiares, la personalidad, la gastronomía,… y los horarios. Los horarios es una de las cosas que más nos costó adaptarnos.

Mi primera semana de trabajo mi estómago no aceptaba que intentase introducir alimentos a las 12.00 de la mañana. Pero, vamos a ver… ¿qué hora es esa de comer? Llegó un momento que me acostumbré pero, claro, a las 18.00 ya estaba que me comía hasta las piedras. Así que hemos ido adelantando también nuestra hora de cenar.

Los horarios en Países Bajos y Alemania no son muy diferentes. A lo mejor un poco más estrictos en el país del queso y las bitterballen. La hora de la comida suele estar alrededor de las 12.00. La de la cena suele variar un poco, pero lo normal es que esté entre las 18.00 y las 19.00.

¿Y esto en que me afecta a mí, si yo como cuando quiero?

Sí, en parte tienes razón, en tu casa tienes los horarios que quieras. Pero si trabajas en una empresa, lo más probable es que quieras alinear tu hora de la comida con la de tus compañeros, para evitar problemas. Y eso significa comer sobre las 12.00. Si quieres comer en algún restaurante, la gran mayoría cierran más pronto de lo habitual, dado que la mayoría de la gente, como comentaba, suele cenar entre las 18.00 y las 19.00. Así que no es extraño tener que adelantar tu hora de la cena si quieres salir. ¿Si cenas en casa? Ahí tienes más flexibilidad, pero como te explicaba antes, a las 18.00 estás ya que te comes las esquinas de tu casa.

A la hora que nosotros podemos estar merendando es a la que ellos pueden estar comiendo. ¿Entonces ellos no meriendan? Naturalmente! Pero mucho más pronto. Las cafeterías suelen llenarse sobre las 15.00 – 16.00 Lo que implica que la mayoría de ellas a las 18.00 ya suelen estar cerradas. Así que si quieres tomarte un café, una tarta, un croissant,… más vale que te des prisa o te lo encontrarás (casi) todo cerrado.

¿Y las tiendas? Aquí es donde hay más diferencia entre Países Bajos y Alemania (al menos con Berlín que es lo que conozco. Aunque siendo una gran ciudad…) Como todo está adelantado, el horario de tiendas también. Aquí en Países Bajos suelen cerrar entre las 17.30 y las 18.00

Al principio se hace todo muy difícil. La comida no te entra a las 12.00, cuando íbamos a tomarnos un café las cafeterías estaban cerradas, salir a dar una vuelta y pasear por una ciudad fantasma porque todo ha cerrado ya o salir a cenar y tener que ir con prisa porque son las 20.30 y la cocina cierra en breve. Algo tan tonto como los horarios de las cosas que nunca pensarías que podría generar problemas, te los genera.

Poco a poco te vas adaptando y modificas tus horarios. Nosotros ahora comemos a las 12.00 (los fines de semana nos permitimos un poco más de flexibilidad) y comenzamos a preparar la cena a las 19.00 – 19.30. Si queremos cenar fuera solemos salir pronto a la caza de un restaurante (bueno, ahora en este mundo de COVID-19 está más complicado). Si queremos tomarnos un café o dar un paseo con los negocios abiertos tenemos que salir pronto de casa, después de comer, y no deleitarnos en el sofá descansando.

¿El problema? Por mucho que nos hayamos adaptado, aún nos sigue costando que a las 18.00, cuando aún queda mucho día por delante, ya no haya nada que hacer. Que las cafeterías estén cerradas, que las tiendas estén cerradas, que no puedas tomarte un helado… Y lo único que puedas hacer es tomarte una copa, cenar o ir al supermercado.

Así que nunca subestimes los choques culturales. Se pueden producir hasta en el detalle más tonto e impensable. Otro día hablaré de otros.

¿Tienes algún ejemplo?

Bonus track cheesecake

Barista: Haarlem

No sé a tí, pero tanto hablar de comidas y cenas y meriendas y cafés… Me ha entrado hambre. Así vamos allá con un momento cheesecake.

En este caso vamos a Barista Café. Se encuentra en una de las calles comerciales de Haarlem. No es de los lugares que más frecuentamos, pero si que está en la lista de lugares que más nos gusta. Aunque tiene una variedad de cafés y tartas extensa, ese día nos tomamos un Matcha Latte, un Chai latte acompañados de una deliciosa tarta. No recuerdo cuál era, pero creo que era una carrot cake o un banana bread.

Buen provecho!

Schultüte: El cono del inicio escolar alemán

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Charlotte tiene 6 años y se está preparando para ir por primera vez a la escuela. Una mezcla de nervios y excitación se respira en casa. ¿Qué le deparará esta nueva aventura? ¿Qué compañeros y compañeras se encontrará? ¿Qué significa esto de ir al colegio? ¿Qué se hace en la escuela?

Los padres no están más tranquilos. Que la niña vaya por primera vez a la escuela es algo también importante para ellos.

Yo no recuerdo cómo fue mi primer día de colegio, pero creo que debe ser un momento de mezcla de emociones para todos: tristeza, excitación, alegría… Para muchos niños es probable que sea la primera vez que se separan de la familia, para otros de sus antiguos compañeros y para todos se introducen, por primera vez, en un camino desconocido y largo.

Pero los padres de Charlotte le tienen preparada una sorpresa para que pueda guardar un dulce recuerdo de este primer día. Es un objeto en forma de cono. Como un gorro de disfraz de hada. Pero en vez de estar hueco y ponerlo en la cabeza, este está lleno de cosas y cerrado por la parte del agujero con una tela fina.

Charlotte solo tiene una condición. Debe llevar este cono intacto y no puede abrirlo hasta que no llegue a clase. Una vez allí, podrá descubrir qué hay dentro.

Coge el cono y se dispone a salir. Un cono casi tan grande como ella, pero le da igual, sale feliz abrazando su cucurucho de colores. Tiene ya ganas de llegar a clase. Como buena niña alemana, seguro que no lo abre antes de llegar.

Este curioso objeto se conoce como Schultüte y no es solo un detalle de los padres de Charlotte. Es una antigua tradición alemana y todos los niños alemanes reciben uno en su primer día de colegio.

Es una tradición que se remonta al s. XIX a los estados de Turingia y Sajonia, que fue extendiéndose poco a poco por el resto de estados hasta llegar, a principios/mediados del siguiente siglo, a ser ya popular por todo el país.

El objetivo de este curioso objeto es que los niños tengan un buen recuerdo del que va a ser su primer día de colegio. Así que para hacerles ese inicio más placentero y con mejores recuerdos, los padres alemanes regalan a sus hijos/as esta Schultüte.

No es algo que regalen cada año en el primer día de colegio, si no en el primer día de sus vidas que tienen que pisar uno. El resto de años no tienen nada.

Pero, ¿qué se encontrará Charlotte cuando lo abra?

Suele haber diferentes tipos de dulces y golosinas, aunque muchos padres comienzan ya a introducir objetos que le sean útiles en su primer día como estuche, lápiz, lápices de colores…

Hay padres, con la paciencia y la maña necesarias, que deciden hacer su propia Schultüte de forma casera. Otros se encargan en comprarla en las numerosas tiendas que ya las venden. Lo que si hacen todos es preparar con cariño el contenido del cucurucho.

Charlotte ya se van contenta a clase. Es un día que no olvidará gracias a este pequeño y sencillo detalle. Probablemente, como otros muchos niños, tendrá fotos en el album familiar de este día e, incluso, guarde la Schultüte como un entrañable recuerdo en infancia.

¿No te parece una bonita y dulce tradición? En el fondo, los alemanes también tienen corazoncito 🙂

Haarlem reload

Haarlem
Haarlem

Hola! Ya estoy de vuelta. Perdona el retraso, pero es que nos hemos marchado un par de semanas de vacaciones.

Aprovechando que no nos queda demasiado lejos de Haarlem y que era una de las pocas zonas de Alemania que no habíamos visitado, hemos estado haciendo una ruta por el oeste del Alemania. La parte más próxima a la frontera holandesa. Desde el Sudoeste hasta el Nordsee. Visitando lugares como Frankfurt, Heidelberg, Bostalsee, Bremen, la costa norte, Lüneburger Heide o Münster. Entre otros…

Espero que la espera no fuese muy larga. ¿Qué tal el Grotemarkt y las Goude straatjes? ¿Te has tomado un café y un pastel de Nata en A Loja?

Bueno, seguimos con el tour. Espero que hayas podido descansar.

Empezaremos por deshacer un poquito de camino y subir por la Barteljorisstraat. Aquí se encuentra el Ten Boom Museum. Es uno de los museos que tenemos pendiente de visitar. La idea era haberlo visitado hace unos 5 meses, pero justo nos pilló todo el follón del Coronavirus y el cierre de museos y se quedó ahí pendiente. Siempre pensé que se trataba de un museo de relojes pero descubrí un poco por casualidad que se trata de un lugar con mucha historia. Inicialmente, hace muchos muchos años, se trataba de una tienda de relojes (tampoco iba tan desencaminado) de la familia Ten Boom y de la vivienda de la misma. Durante el período del Holocausto nazi y la II Guerra Mundial utilizaron la vivienda para rescatar y ocultar víctimas. Algo así, imagino, como una especie de Casa de Anna Frank pero en Haarlem.

No muy lejos del Grotemarkt y a la orilla del río Spaarne, se encuentra el Teylers Museum. Es uno de los museos más antiguos del país, si no el que más, y lleva abierto en Haarlem desde el 1778. Es el típico museo popurrí, que no tienen muy claro de qué hacerlo y lo hacen de todo un poco. Arte, historia natural y ciencia, es lo que puedes encontrar allí.

Si te pones en la puerta del museo mirando hacia el río, hay dos sentidos a los que puedes ir. Derecha o izquierda. Sí, también puedes ir hacia atrás, pero entrarías al museo del que acabas de salir, no tiene mucho sentido a no ser que te haya gustado y quieras repetir. Vale, sí, también puedes ir hacia delante pero acabarías en el río y no sé si es una buena experiencia. Así que nos quedamos con derecha o izquierda.

Empecemos por la izquierda. Andando un poco hacia el norte por la orilla del río no tardaremos mucho en encontrarnos con el famoso Moleen de Adriaan. Una de las imágenes icónicas de Haarlem, junto con Grotekerk van St. Bavo. Es un típico molino holandés en perfecto estado, el cual puede visitarse y tiene una plataforma con vistas a la ciudad.

Pues si ahora vamos a mano derecha, siguiendo la orilla del río hacia el sur, después de un paseito llegaremos hasta la calle Groot Heiligland, donde se encuentra el otro famoso museo de la ciudad, el Frans Hals museum. El museo tiene el nombre en honor a uno de los famosos pintores holandeses, Frans Hals. La mayoría de obras son suyas, aunque también hay de otros pintores de la época. Tampoco soy un entendido en arte ni pintura para evaluar la calidad o interés de dicho museo. Pero si te interesa algo, sí que es uno de los puntos interesantes a visitar.

Siguiendo con nuestro paseo, llegamos al penúltimo punto, ubicado en el sur de la ciudad y no muy lejos de los límites con Heemstede, la ciudad vecina. Se trata del Frederikspark, un gran parque rectangular con mucha zona verde y donde puedes descansar de la caminata. En los días de calor y buen tiempo, es uno de los lugares donde viene la gente a disfrutar de un picnic. También es donde se suele celebrar cada año el Bevrijdingspop. Una de las curiosidades de este parque es que contiene una pequeña granja en la que se puede ver animales como cervatillos, cerdos, burros o llamas… o alpacas.

Espero que no hayas llegado a este punto muy cansado/a, hemos hecho la visita en dos jornadas. Pero dejo para el final dos actividades relajantes para recuperar energía.

La primera es ir a la zona de playa. Como ya comenté en el post anterior, las zonas de Zanvoort aan Zee y de Bloemendaal aan Zee. Ya sea paseando por el paseo, bajando a la arena o sentándote en uno de los muchos chiringuitos que hay, acercarse a la zona de mar es siempre una actividad energizante. Para alguien, como yo, criado en el mar es siempre un lugar donde ir. A pesar de llamarlos chiringuitos, realmente son locales musicales y restaurantes. Son grandes, de gran capacidad y nada que ver con lo que estamos acostumbrados en nuestras costas. Yo los comparo más con los locales de Ibiza que con los que yo solía frecuentar en la costa de Barcelona o Tarragona. Es la Ibiza holandesa 🙂 Puedes ir a tomarte un snack, comer, cenar o disfrutar de buena música.

La segunda actividad está en Haarlem, bastante cerca del centro, la Jopen Kerk. Se trata de una antigua iglesia reconvertida en cervecería. Pero no solo venden cerveza, sino que fabrican la suya propia, bastante conocida y famosa. Puedes ir a cualquier supermercado y encontrar botellas de su cerveza. Cuando tenemos visita, este es un lugar que nunca falla y siempre vamos a tomar unas cervezas acompañadas de unas bitterballen (las croquetas holandesas)

Con el concepto que tenemos nosotros de iglesia es curioso encontrarse con una iglesia-cervecería, pero aquí es bastante común. El local de música más famoso de Amsterdam es una iglesia. Nuestro dentista tiene la consulta en una iglesia y cerca nuestro tenemos 2 ó 3 iglesias reconvertidas en vivienda. La historia es que son edificios que hace mucho tiempo quedaron en desuso pero que les reconocen su valor histórico y monumental, por lo tanto, en vez de dejarlos abandonados a la mano de Dios (nunca mejor dicho :D) los rehabilitaron y les dieron usos cotidianos.

Bonus track Cheesecake

by Lima: Haarlem

Por último os dejo con un momento cheesecake, aunque en la foto aparece la famosa Appeltaart holandesa. Es la cafetería by Lima, en el centro de Haarlem. Uno de nuestros lugares favoritos en la ciudad. Capuccino, Matcha Latte (como el de la foto), Chai Latte, Latte Macchiato, chocolate caliente… Da igual lo que tomes, está todo muy bueno. En cuestión de tartas también, la variedad suele ser bastante grande y todas deliciosas (lekker, como dirían por aquí)

Si no eres vegano te da igual, pero si lo eres es importante saber que es a una cafetería a la que puedes venir. Tienen opción de leche vegetal y sus tartas son todas (si no todas) veganas. Algo no fácil de encontrar por este país.

Como nota destacada, su nata (como la de la foto) es increíblemente deliciosa. Casera y nada dulce, ambas cosas también muy complicado de encontrar en estas tierras.

P.S.: Decía aquel sabio filósofo que «triste es pedir, pero más triste es robar», por eso no vengo a robarte, si no a pedirte. Si no hablo al vacío, si mi voz escrita no es devuelta por el eco me gustaría hacer de esto algo más bidireccional. Me gustaría saber de qué te gustaría leer, si hay algún tema o aspecto en especial del que te gustaría que escribiese.

También pedir que si te parece interesante lo que escribo (no todo, pero digo que de vez en cuando algo interesante habrá, no? 😉 ) lo compartieses. No pido más. Gracias.

Los diferentes sistemas de salud

No, no voy a hablar del tema de moda, el COVID-19. Ya se está hablando demasiado y para eso están los expertos que saben más que yo. Sin embargo, el tema del que vengo a hablar está relacionado, pero es que ya tenía pensado hablar sobre el sistema sanitario antes de que comenzase todo este follón.

Cuando no conocemos otros países tendemos a pensar que todos los lugares funcionan igual al país donde vivimos. Por eso mucha gente se sorprende al averiguar cómo funcionan los sistemas sanitarios en Alemania o Países Bajos (los dos países que yo conozco). Pensando que funcionan como en España, mediante sistema público. Tanto los que llegan aquí y se lo encuentran, como todos aquellos a los que se lo explico.

Sistema de Salud en los Países Bajos

Desde el 2006 los Países Bajos disponen de un nuevo Sistema de Salud. Antes de esa fecha, aparentemente, el país disponía de un sistema parecido a la Seguridad Social española. Sin embargo, a partir del 1 de enero de ese año lo modificaron a uno privado, con cierto control del gobierno.

Todo el mundo está obligado a tener seguro. Los inmigrantes que nos mudamos al país tenemos cobertura desde el primer día (lo que significa que cuando finalmente contratamos seguro debemos pagarlo de forma retroactiva)

Se trata de un sistema privado. No existe una Sanidad pública, ni mutuas públicas. Todas las mutuas son privadas. Hay una cobertura y precio mínimo (suele estar alrededor de los 100€ al mes) que viene marcado por el gobierno y que todas las mutuas deben ofrecer. Así todo el mundo puede estar cubierto. A partir de dicha cobertura básica, cada mutua privada ofrece sus diferentes opciones y precios.

Cada persona es libre de escoger la mutua que desee y la cobertura que desee con la única cláusula que se debe mantener durante todo el año. Solo es durante el mes de diciembre que hay la opción de poder cambiar de mutua.

Toda póliza tiene también una franquicia. La franquicia mínima marcada por el gobierno es (a marzo de 2020) de unos 380€. Obviamente, en función de lo que quieras pagar, muchas mutuas ofrecen diferentes opciones de franquicia.

Una vez tienes ya tu seguro médico es hora de buscar tu doctor. Los cuales también son privados. Es recomendable que te busques un doctor antes de necesitarlo, porque no todos aceptan clientes. Hacen triaje y en función del número de pacientes que ya tengan registrados, del barrio donde vivas (no suelen aceptar pacientes de otros barrios) te aceptarán o no.

A partir de aquí, el sistema funciona igual que en España. El médico de familia (Huisarts) es la primera capa del embudo. Necesitarás pedir una cita con el tuyo, explicarle tu problema y el decidirá si él puede tratarlo o necesitas ir a un especialista. A parte de dentistas, muy pocos más especialistas hay a los que puedas ir sin pasar antes por el embudo del huisarts.

Por suerte, en el año y 4 meses que hemos vivido en los Países Bajos (todo el 2011 y ahora desde que nos mudamos en Diciembre) no hemos requerido del uso del sistema sanitario holandés. Por lo que no tengo opinión de su calidad. A pesar de no haber escuchado buenas opiniones de él.

Sistema de Salud en Alemania

El sistema sanitario alemán es un poco diferente. Diría que se queda un poco a medio camino entre el español y el holandés.

Existe la rama pública y la privada y son excluyentes entre ellas. Si estás en una no puedes estar en la otra.

La privada está formada por mutuas privadas, tú eliges con qué mutua tienes tu póliza y la pagas por tu cuenta. La pública está formada por mutuas públicas (mutuas fiscalizadas por el gobierno) y también eliges con qué mutua quieres tener tu seguro. En este caso la cuota se paga por % en tu nómina, al estilo español. Sí, has leído bien, a pesar de ser pública siguen siendo mutuas, en plural. Independientemente de si escoges privada o pública, al igual que en Holanda, es obligatorio tener seguro médico.

A partir de aquí funciona igual que en Holanda. Las consultas médicas son privadas. Pides hora con el médico general (Allgemeinarzt), que en función de lo que vea te tratará o te derivará a un especialista.

Al ser consultas privadas, puede darse el caso que haya lugares que no acepten mutuas públicas o den prioridad a la privada que a la pública.

A pesar de haber usado el sistema sanitario alemán más que el holandés, han sido servicios bastante básicos: Allgemeinarzt, fisio, oculista,… Y no tengo queja. A pesar de también haber leído no muy buenas opiniones sobre el mismo. Pero, ¿hay alguien contento con algún sistema de salud?