Y ahora el turno de las cafeterías

Las temperaturas bajan, las nuves llegan para quedarse y el Sol comienza a desaparecer. Eso solo significa que el verano ya es historia y el otoño-invierno está aquí. Se acabó la época de los Eiskaffee hasta el año que viene. Pero llega la de los café!

En otoño e invierno apetece pasar la tarde en una cafetería tomando un café calentito con un buen trozo de pastel y tarta.

Como ya hice con los Eiskaffee, hoy vengo aquí a listarte mis cafeterías favoritas en Berlín. Aquellas en las que solemos pasar más tiempo.

Zimt und Zucker

Zimt und Zucker

Zimt und Zucker lo encontramos un día de casualidad (aunque por uno de ellos habíamos pasado muy a menudo). Estábamos dando un paseo por la Potsdamer straße, volviendo de Schöneberg, cuando lo vimos. Tenía buena pinta, pero ya estaban cerrando, así que tuvimos que volver otro día. Hay dos en Berlín y el café es del 19grams (echa un vistazo más abajo), por lo que es garantía de buen café. Sin embargo no puedo decir lo mismo del cheesecake.

The Barn

The Barn – Potsdamer Platz

The Barn es una cafetería al estilo 19grams (te vuelvo a enviar más abajo 🙂 ), también con muy buen café y se puede encontrar en bastantes localizaciones en Berlín. La foto fue tomada en la cafetería que tienen en Potsdamerplatz. El café está bastante bueno, aunque la oferta de tartas no es muy amplia y no tienen para poder quedarse a comer. El día de la foto nos pedimos un Carrot Cake y no puedo decir que lo recomiende ya que estaba muy seco.

Shakespeare and Sons

En el barrio de Friedrichshein se encuentra esta curiosa cafetería: Shakespeare and Sons. Una de mis top favoritas. A parte de tener un buen café y Chai Latte, tener buenas pastas y también bagels, la curiosidad de esta cafetería es que es una librería. Es bastante grande y una de mis cafeterías favoritas. Me encanta el ambiente de estar merendando y tomando un café rodeado de tantos libros. Creo que cada vez que hemos ido hemos vuelto con un nuevo libro a casa 😀

Brammibal’s Donuts

Brammibal’s Donuts – Potsdamer Platz

Continuando con otra de mis tops favoritas nos vamos a Brammibal’s Donuts. Todavía no sé si considerar a este lugar un pecado o el paraíso de las meriendas. Se trata de una cafetería de donuts veganos. Bueno, de hecho todo es vegano porque no usan leche en sus bebidas. Hay varios en Berlín y todos siguen la misma filosofía. Bebidas muy buenas y donuts deliciosos y varios. Cada semana colaboran con una organización benéfica y hay un donut asignado para dicha organización. El dinero recaudado con la venta de dicho donut va a parar a la organización. No sabría decirte qué donut es mi favorito, ya que todos me parece para lamerse los dedos. El de la foto es el Boston Cream, acompañado de un Chai Latte y un Matcha Latte.

19 grams

Finalmente acabo el post con la que podría considerar mi cafetería favorita, 19grams. No sé muy bien si porque realmente todo está riquísimo o porque la tengo al lado de casa. Realmente el café muy bueno (a veces incluso una taza sabe a poco) y, como he comentado más arriba, incluso lo sirven a otras cafeterías de la ciudad. También vende su propio café, así que si tienes cafetera en casa te puedes llevar un paquete contigo, para los días que no puedas ir. Suelen tener mucha variedad de pasteles, todos muy buenos, y unos croissants… El cheessecake es el de la foto que, aún siendo muy bueno, no es de lo mejores, ni el típico. Sin embargo su carrotcake sea probablemente de los mejores que he comido.

Vamos por la quinta

Haarlem

Si un día venís a Haarlem os podré decir la calle y el punto en el que le dije a mi querida esposa: «Esto de la mudanza es una grandísima mierda. Un día volveremos a Barcelona, pero esta es la primera y última que hago.«

¡Que atrevida es la ignorancia! La ignorancia y no ser un futurólogo para visualizar las que iban a ser mis decisiones en el futuro. Y eso que la mudanza a Haarlem se redujo en tres pasos:
1. Meter en el Seat León todo lo que nos cupo.
2. Cerrar la puerta de nuestra casa en Barcelona con llave.
3. Conducir de Barcelona a Haarlem… del tirón… 1500km. En serio, sed más inteligentes si lo hacéis alguna vez y parad por el camino.

Estábamos recién llegados ese día y lo que no sabía es que, en Febrero de 2012, un año más tarde íbamos a tomar la misma decisión pero para ir de Haarlem a Londres. Lo dejamos todo, llenamos el coche de cosas y camino a Londres. Esta vez un camino más corto.

En Londres sólo soportamos 6 meses. La ciudad nos pudo y también una serie de malas decisiones que tomamos por el camino que nos obligaron a volver a Barcelona.

Julio del 2012. Un año y medio más tarde de cerrar aquella puerta, hacíamos nuestra tercera mudanza. Volvimos a dejarlo todo y camino de Barcelona a casi empezar de nuevo.

Allí tuve la suerte de encontrar un buen trabajo y comencé a trabajar en Octubre del 2012 en King. Una muy buena empresa, grandes compañeros y un trabajo que me gustaba. Juegos para móvil (no sé si te sonará el juego Candy Crush. Somos/son sus creadores). Nos asentamos, estabilizamos un poco y estuvimos poco menos de 5 años en Barcelona.

Con el tiempo nos empezó a picar el gusanillo otra vez, yo empecé a agobiarme en Barcelona y surgió una oportunidad en el estudio que King tiene en Berlín. Así que en Mayo de 2017 nos estábamos mudando a Berlín. Pero esta vez la mudanza fue diferente. Fue más grande:
– El piso de Barcelona lo alquilamos.
– Por lo tanto, tuvimos que sacarlo todo y traerlo con una empresa de mudanzas.
– Volvimos a venir en coche, pero esta vez previa parada y noche en Lyon.

¿Empezáis a entender ahora mi ingenuidad cuando me quejé de la mudanza de Barcelona a Haarlem?

Bueno, pues dos años después vamos ya a por nuestra quinta mudanza internacional! Después de siete años en King empecé a sentir que había llegado el momento de pasar página. Tristemente tomé la decisión de dejar la empresa. Nunca pensé en estar tanto tiempo pero debo reconocer que ha sido la mejor empresa en la que he trabajado. Siempre hay que saber cuando cerrar un capítulo y abrir otro nuevo y este fue el momento. Así que tomé la no fácil decisión de tomar un camino diferente.

Encontré una nueva oportunidad en Amsterdam, así que para allá volvemos. Dos años y medio después de llegar a Berlín y casi 9 años después de nuestra primera experiencia en los Países Bajos, volvemos. A Haarlem, a Amsterdam.

La mezcla de sentimientos es extraña. Alegría, excitación y nervios por esta nueva aventura y experiencia que estamos a punto de comenzar. Tristeza y melancolía que siempre da el cerrar una etapa que, además, ha sido muy interesante y bonita para mí. Siempre quise venir a Berlín (lo explicaré en otro momento).

Así que aquí estamos, a nuestra edad (cómo odio esta expresión!) a dos semanas de hacer nuestra quinta mudanza internacional! Casi 10 años después de haber dicho que sería nuestra primera y última mudanza. Y esperando que aún no sea la última.

¡Nos vemos en Haarlem!

Bonus track Cheesecake

Café Dreikäsehoch

Este es uno de los últimos cheescakes que hemos probado y, probablemente, el mejor que hayamos comido hasta el momento en Berlín. Aunque, probablemente, aún no al nivel de los que probamos en Brooklyn o Quedlinburg.

El lugar se llama Café Drei Käsehoch (que en alemán significa algo así como Tres Quesos de altura) y se trata de una cafetería especializada en tartas de queso. Obviamente, tenía que estar buena. ¿Te imaginas una cafetería especializada en tartas de queso que tuviese las peores tartas de queso de Berlín?

Bueno, no es el caso 🙂 Se encuentran en pleno barrio de Prenzlauer Berg y tiene una se esas terracitas que tanto se aprecian en el verano de Berlín. Los cafés son normales, nada del otro mundo, pero aquí no vinimos por los cafés, ¿no? Tienen multitud de tipos de tartas de queso. Decenas, cientos, miles!! Bueno, me he pasado. Pero las tienen de todos los tipos y sabores. Nosotros nos tomamos una, relativamente, normal.

Mis Eiskaffee favoritos en Berlín

En Berlín (y creo el resto de Alemania) decir Eiskaffee es sinónimo de decir verano y decir verano es sinónimo de decir Eiskaffee. De la misma forma que el invierno tiene la misma relación con capuccino y tarta/pastel.

Y no digo helado, porque he visto las heladerías abiertas todo el año y gente comiendo helado todo el año. Sí, todo el año. Sí, en invierno también. Sí, en Berlín. Lo que tienen aquí con el helado es enfermizo. Nunca en mi vida he visto comer tanto helado como el que se come aquí.

Y ten mucho cuidado en lo que realmente quieres pedirte o acabarás descubriendo el Eiskaffee sin desearlo, como nos pasó a nosotros. «Hace mucho calor y me apetece algo fresco. Creo que me pediré un café con hielo», «Hielo en alemán es eis, debe ser esto de Eiskaffee»…. Y tracatá! Eis en alemán tiene dos significados: hielo y helado (el dulce). Si lo que quieres es un café con hielo deberás especificar que quieres un café con cubitos de hielo, es decir: Kaffee mit eiswürfeln.

El Eiskaffee es una de las delicatessen del verano. Se trata de un café con hielo, con 1 ó 2 bolas de vainilla y un remate final de nada montada con un poco de cacao o canela espolvoreada. Una delicia veraniega y un clásico. Se convierte en un hábito y no hay fin de semana que pase sin que caiga al menos uno. ¿Te has secado ya la babilla?

Bueno, el objetivo de este post no era el explicarte la receta del Eiskaffe si no el explicar cuáles son mis favoritos en Berlín.

Cafe Extrablatt

En pleno barrio de Charlottenburg (el más famoso y comercial del Berlín del oeste) Cafe Extrablatt se encuentra en uno de los locales de un centro comercial que hay en Wilmersdorfer Strasse, como una especie de Rambla alemana. Suele ser el lugar que visitamos para tomar algo cuando vamos a Charlottenburg, pero de todos los Eiskaffe que mencionaré hoy, probablemente sea el más flojo.

Una de las cosas buenas respecto a los demás es que, para saciar la gula, al café, la bola de vainilla y la nata, si te ha parecido poco, le añaden el cono del helado. ¿Cuándo se ha visto una bola de helado sin cono? Pues aunque esté metida dentro del café!

Oxymoron

Este lo encontramos un poco por casualidad. Estábamos dando una vuelta por Hackescher Markt y en el Hof que hay al lado entramos para ver qué había para tomar algo. Vimos este café, comprobamos que tuviese Eiskaffee y nos sentamos. Oxymoron está un poco escondido de la calle principal, pero como la gran mayoría de cosas en Berlín. Si esperas encontrarlo todo a pie de calle, como estamos acostumbrados nosotros, te perderás más de la mitad de las cosas.

En este bar también tienen una variedad que hay en muchas cafeterías, para los menos cafeteros o los que no pueden beber café a partir de según que horas, que es el Eisschokolade. Como el Eiskaffe pero con chocolate. Aunque pueda parecer lo contrario, el de la izquierda es el Eiskaffe y el de la derecha el Eisschokolade.

Es de los mejores que he tomado y eso es porque el café sabe a café. Uyyyy, ¡qué sorpresa!! Bueno, es que en la mayoría de sitios suelen poner o café con leche, o batido de café… Que al final no sabe tanto a café.

Kaffeehaus KuchenRausch

En el barrio de Friedrichshain se encuentra Kaffeehaus KuchenRausch. Como no puede ser de otra forma lo encontramos de casualidad paseando por el barrio. Estábamos cansados y con ganas de tomar algo (qué gulas! siempre merendando!) Diría que es un Eiskaffee muy parecido al de Oxymoron y también tienen Eisschokolade.

Café Eiszeit

El Café Eiszeit es el menos céntrico de todos, ya que se encuentra a unos 60 kilómetros de Berlín. Aún así lo añado porque es de mis lugares favoritos. Se encuentra cerca de un lago al que solemos ir en los meses de verano y, alguna vez, cae un Eiskaffee antes de volver a casa. Una de las mejores cosas que tiene es su ubicación, un pueblo pequeñito en mitad de un parque natural sólo rodeado de naturaleza y tranquilidad.

Como habréis podido observar lo de la foto son dos Eisschokolade, a pesar que habíamos pedido dos Eiskaffee. Si no sabéis alemán es probable que tengáis problemas para entenderos. No hablan ningún otro idioma.

Kaffeegarten auf der Liegewiese

Para finalizar, probablemente el mejor Eiskaffee que haya tomado en Berlín sea el de Kaffeegarten. Como podéis ver en la foto es café puro, con una nata que está riquísima y una sabrosísima tarta de manzana. Además el entorno ayuda. Se encuentra en la Pfaueninsel (también conocida como Isla de los pavos reales), una pequeña isla en el río Haven rodeada de naturaleza, jardines, algún castillo y, obviamente, pavos reales. Una muy recomendada visita, no sólo por el Eiskaffee, si vienes a Berlín.

Checkpoint Charlie

Checkpoint Charlie

Si has venido ya a Berlín seguramente habrás ya pasado por allí. Si estás planeando venir, muy probablemente esté en tu lista de imprescindibles. Si vienes algún día, muy probablemente lo termines visitado. Es uno de los lugares más odiados por los berlineses.

Se encuentra el cruce entre Friedrichstraße y Zimmerstraße. Un pequeño garito de madera, una bandera americana, una gran foto de un chaval (que no es Charlie) y mucha, mucha gente alrededor. Muchos berlineses conocen a esta esquina de Berlín como el Disney Berlinés. Por ser uno de los lugares más visitados y concurridos por los molestos turistas.

Allí se encuentran varios (posibles) actores vestidos de soldados con los que (por un módico precio) te puedes hacer una foto con ellos.

¿La gente en serio se hace foto con ellos? Sí, se las hace. ¿Porqué? ¿Cuál es la gracia? Pues no lo sé, pero se las hacen. Tendré que preguntar a mi madre…

Hasta mi madre se hizo la foto 🤦🏼‍♂️

En Berlín había tres checkpoints que eran los puntos de entrada y salida entre la Alemania del Este y del Oeste. El primero, checkpoint Alpha, está en algún lugar al norte de Berlín. El segundo, checkpoint Beta, en la autopista que va de Berlín a Potsdam. Finalmente el tercero, checkpoint Charlie, es el que está en el centro de Berlín. Eran usados principalmente por funcionarios aliados para moverse entre los dos Berlines.

Lo que ahora es una atracción turística que ni siquiera conserva nada de sus elementos originales fue punto de dos de las historias más importantes de la Berlín dividida.

Aquel 22 de Octubre de 1961 seguramente que todo el mundo se despertó pensando que sería un día normal, hasta que un alto mando soviético mandó a los soldados encargados de no dejar pasar a funcionarios aliados al lado soviético. Esta decisión fue escalando hasta tal punto que se posicionaron 10 tanques soviéticos por un lado y otros tantos americanos encañonándose uno a uno. La tensión se llegó a notar en el ambiente. Que un tanque se moviese un milímetro al frente podía significar la guerra, un milímetro atrás la rendición. Llegó hasta altos mandatarios políticos americanos y rusos para poder destensar la situación.

Checkpoint Charlie
Tanques encarados en Checkpoint Charlie

La otra historia es menos bélica, pero mucho más triste. Es la historia de Peter Fechter. Peter decidió con un amigo que ya había llegado el momento de escapar del Berlín Este y saltar al Berlín Oeste, así que planearon que ese 17 de agosto de 1962 era el momento de escapar. Lo tenían todo planeado, menos el disparo que recibió Peter mientras intentaba escalar el muro. Nadie lo ayudó. Los soldados soviéticos lo dejaron allí tirado y el resto de gente que había, observando, en el lado occidental no se movieron por miedo a ser disparados también. El triste resultado fue que Peter estuvo durante una hora desangrándose y agonizando hasta finalmente morir.

No sé si será cierto, pero se dice que la famosa canción Libre de Nino Bravo iba dedicada a Peter. Si prestáis atención a la letra, es posible.

Bonus track Cheesecake

Kaffeemitte

No tengo un lugar favorito de Cheesecake por la zona, así que hablaré del último que hemos probado. Kaffeemitte se encuentra en la céntrica zona del Hackescher Markt (sólo a 5 minutos andando) en la calle WeinMeisterstraße (para nosotros, los españoles, también conocida como calle del maestro vinícola 🙂 ) Nos tomamos dos capuccinos, un cheesecake y ese brownie raro con algo whitie… Pensábamos que era un marmorkuchen, que resultó no ser. Tiene una buena y gran terraza que en los días de frío no hay quien se atreva a sentarse y los de sol y calor no hay quien encuentre mesa. No está mal el lugar y, si os encontráis por la zona, podéis pasaros. Sin embargo, creo que hay otros lugares mejores en Berlín de los que disfrutar de un buen capuccino y trozo de pastel. Seguiré investigando y os mantendré informados!!

El Berlín de Counterpart

Oranierburgerstraße

Sus rascacielos, sus amplias calles, sus taxis amarillos, su vapor saliendo del suelo, las sirenas de la policía, la Fifth Avenue, el Empire State Building, Rockefeller Center, Central Park, Brooklyn Bridge,… La primera vez que pisé Nueva York fue bastante abrumador poder vivir con mis propios sentidos lo que había visto tantas y tantas veces en películas y series estadounidenses. Era todo familiar, como si ya hubiese estado allí muchas otras veces. Como si hubiera vivido en Nueva York en alguna otra vida pasada.

Algo parecido me sucedió cuando empecé a ver la serie Counterpart, pero en sentido inverso. Para quien no la conozca todavía o no la haya visto, Counterpart es una serie americana de ciencia ficción, cuya acción sucede en el Berlín actual.

Estábamos viendo la serie y nuestros comentarios eran del tipo: «Eso es …!«, «Por ahí es por donde pasamos el otro día!», «Eso está al lado de…!». Era igual de raro estar continuamente viendo en la serie lugares familiares o por los que pasamos cada día o frecuentemente.

Tanto si vives en Berlín como si vienes de visita y eres fan de la serie, voy a intentar localizar en la ciudad algunos de estos puntos recurrentes que aparecen. Las ubicaciones no están en ningún orden, más allá del orden en el que me he ido acordando de ellas. Intentaré no contar spoilers, pero no prometo nada 🙂

Emily en el hospital

En el universo actual, Emily, la mujer de Howard, está en coma ingresada en un hospital esperando a su recuperación. El Hospital sale varias veces en la serie con Howard de nuestro universo visitándola diariamente con las flores, con Howard del otro universo cuando los Howard se intercambian y también cuando Nadia, la assassin, hace el intento de asesinarla. (ops 🤦 ¿primer spoiler? no creo… pero ya dije que no prometía nada!)

Los interiores están rodados en Los Angeles, pero los exteriores en Berlín. Se trata de un edificio en la calle Georgenstrasse esquina con Planckstrasse. El edificio del Institut für Rehabilitationswissenschaften (coge aire… ya? significa algo así como Instituto de Ciencias de la Rehabilitación), que forma parte de la prestigiosa Humboldt Universität.

Es una zona muy céntrica de Berlín. Cada día paso por al lado de camino al trabajo. Se encuentra detrás del Admiralspalast, uno de los múltiples teatros que hay en Berlín.

Oficina de intercambio

La oficina de intercambio no se ve con mucha claridad, pero son unos enormes edificios de un color entre grisaceo y marrón. Es el lugar donde trabajan todos los funcionarios involucrados en las relaciones con el otro universo y donde se producen los contactos e intercambios entre ambos.

Al principio nos costó mucho identificar donde se habían rodado esas imágenes, pero una vez lo averiguamos nos pareció muy evidente. Son unos edificios en Berlín característicos por ese diseño enorme y sobrio.

Se tratan de los exteriores del antiguo aeropuerto de Tempelhof. Este aeropuerto está en desuso desde el 2008. Hoy en día es un lugar concurrido en verano para ir a pasar el día de picnic con amigos y familia, hacer volar las cometas y realizar algunos eventos como la feria de la Maratón y Media Maratón de Berlín.

Cafe Moskau

En el este de Berlín y en, probablemente, una de las zonas más soviéticas de la ciudad se encuentra el Café Moskau o Mockba Cafe o Café Moscú. No podría tener mejor nombre, ¿no?

No recuerdo muy bien en qué capítulo aparece y creo que no es muy recurrente, pero es fácil de reconocer en la serie. Es uno de los lugares en los que aparece el Howard del otro universo tomando unas copas.

Se encuentra situado en la Karl-Max-Allee (¿os dije que era una zona muy soviética?), una gran avenida que conecta Alexanderplatz (el centro de Berlín) con uno de los barrios del Berlín Este más importantes: Friedrichshein. En la época del muro fue utilizada por el gobierno comunista como lugar de desfiles militares para demostrar todo su poder. Con sus edificios mastodónticos, tristes y sobrios es probablemente uno de los lugares más feos de Berlín, aunque supongo que alguien le encontrará su encanto.

Justo enfrente del Café Moskau se encuentra Kino International, probablemente uno de los cines más icónicos de la ciudad. Volviendo al Café Moskau, en la actualidad se utiliza como lugar para organizar eventos, pero en su momento se utilizó como bar y restaurante de punto de encuentro entre soviéticos y alemanes y así confraternizar. En el tejado del edificio hay una reproducción en tamaño real del satélite Sputnik.

St. Matthäus-Kirche

Muy cerca de la Potsdamerplatz se encuentra la St. Matthäus-Kirche. Aunque los interiores creo que están rodados en L.A., los exteriores de esta iglesia son los utilizados para la iglesia que suele utilizar Pope para ir a rezar y realizar su reuniones clandestinas.

Recuerdo que las primeras veces que vine a Berlín me volví con una imagen muy clara de esta iglesia, ya que una vez que llegaba a Potsdamerplatz después ya no había casi nada y se podía observar a lo lejos esta iglesia en medio de casi nada. O esa era la imagen que siempre tuve en mi memoria 😀

Me pareció tan curioso que cuando nos mudamos aquí hace casi dos años intenté localizarla para comparar. Me costó mucho ubicarla y saber que era esta iglesia ya que se ha construido mucho por esa zona y la iglesia ya no está en mitad de la nada.

Theater des Westens

Y desde la Potsdamerplatz nos vamos al cercano barrio de Charlottenburg, para visitar el Teather des Westens.

No recuerdo en qué capítulo (uno de los primeros) la Nadia del otro universo (la assassin) le mandan como misión matar a la Nadia de este universo. Toda la acción sucede en un teatro donde Nadia está ensayando. No estoy my seguro sobre los interiores, pero los exteriores están grabados en este teatro céntrico en Charlottenburg.

Charlottenburg es uno de los barrios más famosos del oeste berlinés. Muy cerca de allí se encuentra la Kurfürstendamm (conocida como la K’damm por los berlineses) que es el centro comercial de este barrio. Es una calle y un barrio que merece mucho la pena visitar. Pero cuidado! Si vienes directamente desde el este, te puede sorprender la mayor amabilidad y simpatía de la gente 😉

AlexanderPlatz

Y volvemos al este de Berlín, en este caso a la famosa y céntrica Alexanderplatz. Para entendernos, vendría a ser como la Plaza Catalunya de Berlín.

Aunque en la serie no llega a verse la plaza (algunos elementos sueltos sí) si no su estación de U-Bahn (Untergrundbahn, literalmente el tren bajo tierra.  Vamos, el metro). Esta es la estación en la que se ve el padre de Nadia tirarse a la vía y suicidarse.

Es el centro de Berlín y es uno de los mayores conglomerados de turistas de la ciudad. A parte de turistas también encontrarás en esta zona: la Fernsehturm (la famosa e icónica torre de la TV berlinesa), la Rotes Rathaus (el ayuntamiento de Berlín), el Nikolai Viertel (un pequeño barrio donde se puede observar cómo era Berlín antes de ser arrasado), la Berliner Dom (la catedral de Berlín) o la isla de los museos (un espacio de terreno donde están los museos de arte más famosos de Berlín)

Si vienes en el mes de Octubre te encontrarás la Oktoberfest, en diciembre el Weihnachtsmarkt am Alexanderplatz y en verano alguna feria cultural que otra. De hecho, con que veas una las habrás visto todas. Son todas organizadas por la misma empresa y siempre son la misma feria, con los mismos chiringuitos, pero con alguna decoración y nombre diferente. Tampoco se matan mucho…

Hotel Walcot

No muy lejos de allí, pasada la Berliner Dom y si seguimos dirección a Unter den Linden (la avenida que nos llevaría hasta la Brandenburger Tor) llegamos hasta el Hotel de Rome. Éste se encuentra delante del edificio de la Humboldt Universität y al lado de la StaatsOper (una de las varias óperas que tiene Berlín) y metido dentro de la plaza.

Se trata del hotel donde Peter Quayle tiene sus citas «amorosas», cuyos exteriores fueron utilizados para el hotel que en la serie se llama Hotel Walcot.

Este hotel se haya en la plaza Babelpaltz, la cual es tristemente famosa por ser el lugar donde se llevó a cabo la quema de más de 20000 libros por grupos políticos pertenecientes al régimen nazi.

Bahnhof Friedrichstraße

Si seguimos por Unter den Linden dirección a Brandenburger Tor, llegaremos hasta Friedrichstrasse. Pues giramos a la derecha. Esta calle es, probablemente, una de las calles comerciales más grandes de Mitte y del Berlín del este. Por el tipo de comercio y tiendas que hay, podríamos decir que es como una Paseo de Gràcia en Berlín.

Sigues hacia arriba hasta llegar hasta Banhof Friedrichstrasse. Esta estación aparece, al menos, una vez en uno de los primeros capítulos que Howard espera sentado el tren. Es una estación tanto de S-Bahn, como de U-Bahn. El segundo ya he dicho antes que es un metro, el primero es un tren que va por la ciudad. La S de S-Bahn es de Stadt, ciudad en alemán. Es decir, que S-Bahn significa, literalmente, el tren de la ciudad. Paso debajo de ella, al menos, dos veces al día, una para ir a trabajar y otra para volver a casa. Es una de las estaciones más importantes de Mitte, de las más concurridas y de las más guarras.

Einstein Kaffee

Y dado que se trata de un blog que persigue un cheesecake, ¿qué mejor que acabar con una cafetería?

Nos salimos un poco del centro de Berlín para llegar hasta el café donde Howard suele jugar a Go con el que más tarde se descubre es el amante de su mujer. Se trata de una cafetería a la orilla del Spree (el río que cruza Berlín), perteneciente a la cadena de cafeterías Einstein Kaffee.

En Berlín hay cuatro grandes cadenas de cafeterías: Coffee Fellows, Balzac Coffee, Starbucks y Einstein Kaffee. Si me pidieseis por alguna recomendación, os diría que las evitéis todas. Por cierto, el cheesecake del Einstein Kaffee tampoco vale mucho la pena.

Por cierto, a modo anecdótico, Einstein son dos palabras en alemán: ein (uno/a) y stein (piedra). Es decir que Einstein (pronunciado ainstain) significa, literalmente, «una piedra». Debe ser por la pedrada que te dan en el precio por la baja calidad de sus cafés. Y sí, eso significa que Albert Einstein se traduciría como Alberto Una Piedra.

¿Echáis de menos algún lugar?