El Choque Cultural Inverso

Mural en Rubí, mi ciudad natal

Finales de Junio de 2012. Llevamos 6 meses en Londres, pero ya estamos preparando una nueva mudanza. Ésta, de vuelta a nuestra Barcelona. En Febrero de 2011 habíamos salido de Barcelona camino de Haarlem. Un año después, en Febrero de 2012, nos mudábamos de Haarlem a Londres. Medio año más tarde nos estamos preparando para una tercera mudanza, esta vez de vuelta a Barcelona. El 17 de Julio el camión vendrá a recoger nuestras cajas y nuestro avión camino de Barcelona estará despegando desde Heathrow.

Volvemos a casa, a nuestra casa. Al mismo lugar donde vivíamos y que dejamos atrás hace año y medio. Misma ciudad, mismo barrio y misma gente. Volvemos a nuestro entorno, a nuestra cultura y con la gente que nos ha visto crecer y/o madurar. Retomamos la vida que dejamos atrás hace año y medio.

Eso pensábamos nosotros en aquel 2012. Pensábamos que volver un año y medio después al mismo lugar sería volver a retomar las misma vida que habíamos tenido hasta el día que nos marchamos.

Nunca habíamos escuchado hablar del Choque cultural inverso y lo estábamos infravalorando.

Seis meses más tarde de ese día de Julio estábamos en una fiesta con un grupo de gente que conocíamos. Conocíamos a la gran mayoría. Desde hacía muchos años. Pero estábamos incómodos, descolocados y fuera de lugar. Hubo momentos en los que pensé que qué hacía allí y qué hacía que no me marchaba para casa. Sentía que no pertenecía a ese grupo.

Eso fue ese día, seis meses más tarde, pero fue una sensación que tuvimos muchas veces. Qué hacíamos allí, por qué habíamos vuelto, si habíamos hecho bien, eran preguntas que nos hicimos muchas veces. En el fondo de nuestras cabezas volver a Haarlem era una opción que no llegamos a descartar. Laboralmente me fue muy bien en Barcelona y nunca lo hicimos… durante unos años.

Como dice mi madre nos gusta hacer las maletas y marcharnos más que a un niño un caramelo.

Cuando sales de tu país y te vas a vivir a otro lugar, siempre se produce un choque cultural. Dependiendo de la diferencia cultural de ambos lugares el choque será más o menos traumático, pero nunca pensamos que el choque se produciría al revés.

Cuando lo intento explicar a alguien, siempre lo explico como si fuese una maquinaria. A medida que vas creciendo te vas rodeando de tu gente: pareja, familia, amigos, compañeros de trabajo… Entre todos formais una máquina de la que cada uno es un engranaje. Pero todos los engranajes encajan a la perfección. Costumbres, hábitos, valores, horarios,… Con el paso de las semanas, meses y años los habéis hecho encajar.

Cuando te marchas, tu engranaje se sale de la máquina. Pero la máquina sigue en marcha. Se adaptan los engranajes sin ti y sigue en marcha. Tu te ajustas a los engranajes de otra máquina diferente. Cuando intentas volver el hueco donde estabas no está y necesitas buscar un hueco nuevo.

La vida ha seguido mientras tú no estabas y tu vida ha seguido un camino diferente al que tenías antes. Habéis empezado nuevos hábitos y costumbres, alguien se ha mudado, tienen nuevo trabajo, nuevas aficiones, o ya no les gusta el vino… Y así todo el mundo… y así tú.

En el fondo, es simplemente la vida misma. La experiencia y el cambio continuo. Solo que cuando formas parte de ese engranaje no eres tan consciente. Se llama cambio y vivimos en continuo cambio.

Estando fuera, en otro país estás expuesto a otra cultura diferente a la tuya. Y una cultura no es más que otro prisma desde el cual ver la vida. Cuando te expones a esa cultura sucederán dos fenómenos.

Por una parte verás otras formas de ver, vivir y experimentar la vida. La que te ofrece la nueva cultura. Algunas te gustarán y otras no tanto. Las que te gusten las aceptarás como tuyas.

Por otra parte te desarraigarás y extraerás a otro plano que te permitirá ver tu cultura origen desde fuera. Serás consciente de las cosas que habías aceptado por normales y no eran más que una forma de ver la vida en un lugar concreto. Y lo mismo, algunas las aceptarás y otras las rechazarás y cambiarás. Tienes el super poder de ver tu cultura de origen desde fuera.

Esto paga un precio cuando vuelves, ya que chocas.

Este mes de agosto, aprovechando una mejor situación de la pandemia y que hacía 2 años que no bajábamos a Barcelona, fuimos 3 semanas a visitar familia, amigos e irnos de vacaciones. Tres semanas en España.

Me di cuenta de cosas de la cultura española que nunca antes había sido tan consciente. Cosas que no me gustan ahora.

Nosotros tardamos unos 6 meses, en aquel 2012, a adaptarnos a nuestra nueva vida de vuelta a Barcelona tras 18 meses viviendo entre Haarlem y Londres. Pero hemos conocido gente que tras pasar muchos años fuera, la vuelta les costó años adaptarse. Hay gente que tardó años, otros que difícilmente ha llegado a adaptarse del todo.

Cuando vuelves debes comenzar un proceso de readaptación a una nueva vida. Una vida que pensabas que iba a ser la de siempre, pero que es otra.

¿Has vuelto de forma permanente o temporal a tu origen? ¿Has notado esta sensaci´ón de choque cultural?

Bonus track cheesecake

Oroma Coffee – Calafell

Para el bonus cheesecake de hoy nos iremos hasta Calafell, una pequeña población costera en la provincia de Tarragona con pasado pesquero. Hoy en día, a pesar de seguir teniendo una Cofradía de Pescadores y de tener cierta cultura pesquera, es principalmente conocida como un destino de vacaciones familiares.

La cafetería en cuestión se llama Oroma Coffee y se encuentra en el paseo marítimo de Calafell, justo en frente de la caseta de la Cofradía de Pescadores (como se puede observar en la foto de arriba)

En Calafell puedes encontrar lugares de muy buenas tapas, grandes arroces y sabrosas fideuas, pero no suelen abundar los lugares de buenos cafés y pasteles. Oroma es uno de estos pocos lugares. Los cafés son bastante buenos, tienen una interesante y variada selección de sabrosos pasteles, el servicio ha sido bueno siempre que hemos ido y, si llegas con tiempo, podrás disfrutar de sus Rollitos de Canela.

Un Berlín menos turista I

«Oye Dani, vamos de visita a Berlín desde el día DD/MM hasta el DD2. Tú que vives allí, ¿nos podrías recomendar lugares a visitar auténticos? Los lugares por donde os movéis los locales y no los turistas»

Me ha preguntado alguna vez algún conocido… Amigos y familiares no suelen preguntarlo porque suelen alojarse en casa y les hacemos de guías 🙂

Si vives también en otro país que no sea el tuyo, es probable que te suene esta pregunta.

Pregunta que me resulta curiosa porque, si la gente quiere evitar lugares turísticos y visitar los lugares más «auténticos», ¿porque luego los lugares turísticos están tan masificados?

Con este post no voy a recorrer ninguno de estos lugares menos turísticos, sino algunos de los lugares turísticos que yo recomendaría evitar.

Checkpoint Charlie

Si tuviese que decidir solo por un punto turístico a evitar de Berlin, ese seguramente sería el Checkpoint Charlie.

Como lugar turístico apenas tiene interés. No conserva nada del original, siendo una reproducción absoluta. Es un punto de feria donde los soldados son actores pagados para que la gente se haga foto con ellos. Aún y así es, probablemente, uno de los puntos turísticos más concurridos y masificados de la ciudad.

El interés de este lugar reside en su historia. La cual puedes buscar por Internet, la puedes encontrar en Wikipedia, cualquier libro y a la cual ya le dediqué una entrada en este post. Pero de esas historias del Checkpoint Charlie apenas queda nada allí, más allá de algunos murales con fotografías.

Es uno de esos lugares que si te vas de Berlín sin verlo no pasa nada, pero que seguramente quieras visitar para hacerte la foto y decir que has estado allí. No pasa nada, todos lo hemos hecho 🙂 Algo que, en el fondo, tienen todas las ubicaciones de las que voy a hablar en este post.

Pero ya digo, la diferencia entre hacerte una foto aquí y en una atracción de Portaventura (inserta aquí cualquier parque temático de tu conocimiento) es casi nula.

East Side Gallery

Image by https://megapixel.click – betexion – photos for free from Pixabay

Es uno de los restos del muro de Berlín más conocido de la ciudad. Se encuentra en la frontera entre los barrios de Friedrichshain y Kreuzberg, a la orilla del Spree (río que cruza la ciudad). Cerca de las estaciones de Warschauer Straße y Ostbahnhof.

Tiene dos principales caracterísiticas que lo hacen el más conocido:

  • Es el trozo de muro más largo mantenido en pie en la ciudad.
  • Está cubierto, de punta a punta, de decenas de grafittis. Algunos de ellos conocidos.

Pero, al ser más conocido, es también el más visitado por los turistas. Los turistas independientes, los que van en tour guiados y los que van con el bus turístico de la ciudad.

En el fondo es un trozo de muro, como otros muchos de la ciudad, con graffitis.

«Pero Dani, no me jodas! Si voy a Berlin y no veo el muro, es como si voy de visita a mi ciudad y no visito a mis padres.«

Sí, lo sé, y por eso en ningún momento te he dicho que no visites el muro. Si no que, a no ser que tengas algún interés especial por el East Side Gallery y/o sus grafittis, hay otros lugares que recomendaría mejor. Por ejemplo, El Memorial del Muro de Berlín, en la calle BernauerStraße.

También es un lugar visitado por turistas, pero mucho menos concurrido y más tranquilo que el East Side Gallery. También tiene un largo trozo de muro, aunque menos que el East Side Gallery. Aunque no tiene grafittis. Sin embargo, tiene una serie de particularidades que lo hace, para mí opinión, mucho más interesante que el East Side Gallery:

  • Hay por el lugar murales, inscripciones y fotografías históricas para entender la historia del muro de Berlín.
  • Se mantiene una reproducción exacta de cómo era el conocido muro de Berlín: Dos muros separados por unos cuantos metros, una torre de vigilancia entre ambos muros y un camino de tierra por el que circulaban coches de vigilancia.
  • Justo enfrente, al otro lado de la calle se encuentra el Centro de Documentación del Muro de Berlín. En él puedes encontrar dos cosas. Por un lado, una exposición de fotos, textos y vídeos de lo que supuso el muro a los berlineses y cómo se sucedió todo. Por el otro, una torre a la cual puedes subir para observar desde arriba la reproducción de la que te hablaba en el punto anterior.

Pero no te preocupes, si te dedicas a callejear por la ciudad (algo que altamente recomiendo) te irás encontrando trozos de muro por la ciudad. Trozos sueltos, no enteros como este que te comento.

Alexanderplatz

Es la Plaza Catalunya de Berlín (y no pongo ejemplos de otras ciudades, porque al ser de Barcelona es el más próximo que tengo)

Es decir, una plaza normal y corriente, a la que todo el mundo va porque quiere ver una plaza normal y corriente y, por lo tanto, atrae también a mucho maleante y profesionales del hampa.

Hay quien se decepciona cuando ve que al ir a visitar una plaza normal y corriente se encuentra con… una plaza normal y corriente.

También verás gente cantando, gente pintando, gente haciendo malabarismo, gente haciendo todo tipo de habilidades que atraiga la atención de los turistas y, sobre todo, su dinero.

Otra de las atracciones de la plaza es la numerosa cantidad de policías congregados allí vigilando que no pase nada.

Las únicas razones que se me ocurren por las que ir a Alexanderplatz como turista son: visitar la Fernsehturm, tener el hotel cerca, coger el tren en la estación que hay al lado de la plaza o que te hayas perdido.

Nosotros solemos ir por esa zona si vamos al Decathlon que hay al lado o a un centro comercial que también está cerca.

En invierno, esa zona acoge dos de los múltiples mercados de Navidad de Berlín.

Sin embargo, si aún decides pasar por allí por alguna de las razones que he mencionado o porque simplemente no quieres irte de Berlín sin ver uno de los puntos más conocidos, siempre te puedes pasar por El Colmado, un restaurante español a tan solo unos 200 – 300 metros de la plaza (prometo que no es publicidad y no me pagan por ponerlo aquí. He estado varias veces allí y me gusta el trato del personal y la calidad de los productos)

Fernsehturm

Fernsehturm desde Hotel ParkInn

Finalmente y ya que estamos en la Alexanderplatz nos vamos a la Fernsehturm, la torre de la televisión. El edificio más icónico y representativo de Berlín.

No me malinterpretes aquí, me encanta esta torre. Me encanta verla desde cualquier punto de la ciudad. Allí imponente, como vigilando a todos los berlineses. Me gusta verla como una especie de madre protectora que vigila por la seguridad de todos sus protegidos, los berlineses.

Por el momento, sigue siendo el edificio más alto de la ciudad.

Pero la gente tiene cierta tendencia y obsesión por subir a su plataforma giratoria para tener unas asombrosas vistas de la ciudad.

«Entonces, Dani, si hablas tan bien de la torre ¿por qué la incluyes entre los lugares a no visitar?«

Primero porque es muy caro el ticket para subir y las colas suelen ser eternas.

Segundo porque, ¿no crees que es mucho más interesante subir a algún otro mirador donde tengas también vistas de la ciudad que incluyan la Fernsehturm? Como ya he dicho, me gusta ver la torre, por eso prefiero incluirla en mis vistas.

Si quiero subir a alguna ubicación que me permita disfrutar de unas vistas panorámicas de la ciudad prefiero que éstas incluyan la torre a verlas desde la torre.

Las más impresionantes se pueden dar desde la terraza panorámica del Hotel Park Inn que hay en la misma Alexander Platz. Es tan poca la distancia entre ambas, que la torre de la televisión se puede observar en todo su esplendor.

Otro de los lugares desde el cual disfrutar de unas maravillosas vistas de Berlin, incluyendo la torre, es desde la terraza panorámica de la Funkturm (torre de la radio). Sólo que en ese caso, la torre de la televisión, al estar mucho más lejos, se vez más pequeñita.

Pero si sigo sin convencerte y quieres subir a la Fernsehturm hay quien recomienda que es mejor subir a su restaurante / cafetería a desayunar que a la plataforma panorámica. Por un precio similar tendrás las mismas vistas, pero te llevarás un desayuno. No te puedo recomendar nada aquí, ya que nosotros no lo hemos hecho.


¿Añadirías algún otro lugar a evitar? ¿Quitarías alguno de estos?

Si eres todo un Sherlock Holmes, habrás podido deducir por el título que esta es la primera parte de otras más. En las siguientes intentaré añadir lugares que sí recomiendo visitar. No prometo cuándo será 🙂

Mientras tanto, buenas vacaciones!

¿Os sentís integrados?

Haarlem – Photo by peter_hessels on Foter.com

Al poco de llegar a Países Bajos por primera vez, en el 2011, alguien me dijo (pido mis disculpas a ese «alguien», pero no recuerdo quién fue):

«Aquí en Holanda no es fácil integrarse. Los holandeses son gente muy abierta y amable. Fácilmente te crearán conversación, se interesarán por tí, quién eres, de dónde eres, porqué estás aquí,… pero ya está. No pasarán de esta conversación superficial y de fachada. No profundizarán. Es difícil tener amigos holandeses y, por lo tanto, integrarse. Son muy reservados a salir de su ya existente círculo de amistades. Eso sí, si consigues hacer amistad con un/a holandés/a, tendrás amigo para toda la vida.«

Después de un año viviendo en Holanda no pude más que darle la razón.

Son gente muy amable, te hace la vida fácil como inmigrante, y a la mínima nos preguntaban de dónde éramos, cuánto tiempo llevábamos allí, porqué nos habíamos mudado, si nos gustaba,… Cuando decíamos que éramos de Barcelona, nos volvían a preguntar que qué hacíamos allí. No entendían que fuésemos a un país frío cuando ya teníamos sol y playa. Como si la vida fuese tan simple como para reducirla a sol y playa.

Sin embargo, durante ese año, nuestro círculo de amistad se componía principalmnte de españoles y solo hicimos amistad con dos holandeses:

  • Mi mujer con una chica holandesa que quería practicar su español que había aprendido después de vivir 4 años en Madrid. Hacían tandem hablando en inglés (el idioma que quería aprender mi mujer) y español (el que quería practicar su amiga)
  • La pareja de uno de los españoles que componían nuestro círculo de amistad.

Con el tiempo y ya cuando no vivíamos en Haarlem yo hice amistad con Jorg, al ser ambos aficionados del mismo equipo, el Real Club Deportivo Espanyol de Barcelona.

Los hechos daban la razón a ese «alguien». Primer contacto muy bien, pero después…. nada. Ni trabajo, ni academia de idiomas, ni vecinos,… Nada. Era gente cerrada con la que era difícil integrarse.

¿Cierto?

No tardaría mucho en cambiar de opinión.

Hace poco hablábamos con unos amigos que nos hicieron la pregunta: «¿Os sentís integrados en Alemania? Después de estos años viviendo allí, ¿creéis que estáis integrados? Tenéis amigos alemanes, tenéis relación con vuestros vecinos,…«.

Ellos también son inmigrantes y consideran que, después de cerca de 5 años viviendo en su país de acogida, no están aún integrados.

La turra que di como respuesta es lo que quería escribir en este post.

Playa de la Barceloneta - Barcelona
Playa de la Barceloneta – Barcelona

Después de esa experiencia en Países Bajos, hicimos una corta estancia de 6 meses en Londres antes de volver a Barcelona. Volvíamos a nuestro círculo íntimo. Nuestros amigos, nuestra familia, nuestros vecinos,… La vuelta no fue fácil (ya hablaré en otro post de esto), pero volvíamos a nuestro origen.

Una vez de vuelta empecé a trabajar en King, una empresa internacional. Allí tuve compañeros de múltiples nacionalidades: británicos, suecos, rumanos, alemanes, franceses, norteamericanos,… y obviamente españoles, algunos de otras partes de España.

¿Estaban integrados en Barcelona? Es decir, totalmente integrados. Nunca se lo pregunté, así que solo puedo hablar de lo que observé 🙂

Muchos, después de trabajar más de 4 años con ellos, no hablaban ni español ni catalán. Los suecos solían tener su círculo de amistad con los otros suecos. Los rumanos con los otros rumanos. Parecido con algunos de los británicos.

De entre todos ellos tenía, en particular, un compañero británico al cual consideraba amigo. Trabajábamos juntos y su mujer y la mía quedaban, al menos, una vez a la semana para tomar un café y charlar. De vez en cuando quedábamos para cenar juntos todos, tomar una copa, venían a casa o íbamos a la de ellos. Aún así, su círculo de amistad estaba formado por otros inmigrantes. Un grupo de inmigrantes que llevaban a los hijos a la misma escuela y habían hecho su propio círculo de amistad.

De nuevo la misma historia, un grupo de inmigrantes en Barcelona que se juntan para formar el círculo de amistad entre ellos.

Independientemente de la personalidad de los habitantes de un país. Independientemente si son tan abiertos como los holandeses, tan reservados como los alemanes, tan alegres como los andaluces, tan… tan… como los ingleses. Los locales, los «autóctonos» ya tenemos nuestros círculos íntimos. Tenemos nuestras familias, tenemos nuestros amigos de toda la vida. Ya tenemos nuestro propio círculo de amistad. Podremos a veces extenderlo con compañeros del trabajo, con compañeros del gimnasio o con los que sales a correr. Podrás construir círculos paralelos. Pero los que hemos nacido y crecido en un lugar, crecemos con nuestro propio círculo. Por eso, creo, que el de fuera tendrá más difícil llegar a ese punto de integración.

Independientemente de lo reservados que sean los holandeses, como me dijo aquel «alguien», cuando yo llego ellos ya están allí. Ellos ya tienen su círculo de amistad e influencia. Ellos no tienen la necesidad de hacer amistad. Yo soy el que llega nuevo, el que no conozco a nadie y no tengo amistades. Yo seré el que se encontrará con el esfuerzo de crear ese círculo en un lugar, donde todo el mundo, ya lo tiene montado.

Al final del día ellos se van a su casa a tener su vida. Y tú, tú intentarás montar tu círculo íntimo, muy probablemente, con otros inmigrantes que están como tú.

Y tú, ¿qué opinas? ¿te sientes integrado?

Gambito de Dama en Berlín

Aunque no la hayas visto es probable que, a estas alturas, conozcas ya la serie Gambito de Dama de Netflix. Una mini serie que cuenta la historia de una niña que aprende de muy joven, en el orfanato donde vivía, a jugar al ajedrez. Una vez de adolescente / adulta, se dedica a jugar contra los mejores jugadores del mundo.

No contaré más para no destrozártela, en el caso que aún no la hayas visto y tengas planes de hacerlo.

La historia sucede principalmente en EEUU (país del que es originaria la protagonista) aunque se desplaza a diferentes lugares como Las Vegas, París o Moscú a participar en diversos torneos.

Te preguntarás, ¿y qué pinta Berlín en todo esto? Bueno, muchos de estos lugares de Las Vegas, París o Moscú fueron rodados en Berlín.

¿Me estás diciendo que cuando salían en Las Vegas, París o Moscú, realmente no estaban en Las Vegas, París o Moscú? ¿Que realmente estaban en Berlín?

Exactamente eso es lo que te estoy diciendo. La magia de los rodajes. Ruedan en Berlín haciendo creer que es Las Vegas o Moscú.

Llego un poco tarde a esto, porque la serie es de finales del año pasado. Entre la mudanza, el trabajo nuevo, ponerme al día en el trabajo, papeleos… no he tenido el tiempo ni energía. Sin embargo, al igual que ya hice con Counterpart, quería dar un paseo por algunos de estos lugares de Berlín que se usaron para rodar Gambito de Dama.

¿Te vienes conmigo?

El orfanato de Beth Harmon

Beth (la protagonista) pasa gran parte de su infancia y adolescencia en un orfanato. Para bien y para mal, es el lugar que más marcará su futuro ya que, entre otras cosas, será donde aprenderá a jugar al ajedrez de la mano del conserje William Shaibel.

Aunque el orfanato se supone que está en el estado de Kentucky (USA), realmente se trata (al menos los exteriores) del Schloss Schulzendorf, ubicado en el pequeño municipio de Schulzendorf, en el estado de Brandenburgo. Muy cerca de Berlín (apenas 6 km) y del nuevo aeropuerto de Berlin-Brandernburg (apenas otros 6km)

Ben Snyder’s megastore

Ya entrando en la adolescencia, Beth es adoptada por un matrimonio de un pequeño pueblo de Kentucky. Aunque no se puede considerar lo que sería una familia feliz y estable.

Una de las primeras cosas que su nueva madre adoptiva hace es llevarla a Ben Snyder’s, aparentemente una de esas tiendas que venden de todo y que parece ser el punto de reunión de los habitantes del pequeño pueblo. Debe ser lo más parecido a un centro comercial, cuando no había centros comerciales. ¿Es Megastore como se conocen estas tiendas?

Volverá más veces a esta tienda durante el transcurso de la serie.

Como imaginarás a estas alturas, esta tienda no se encuentra en un pueblecito de Kentucky. El local utilizado, para el rodaje de los interiores, se encuentra en un lugar bastante céntrico de Berlín. Se trata de la tienda HUMANA Secondhand & Vintage Kaufhaus, en la Frankfurter Tor del barrio de Friedrichshain.

HUMANA son unas tiendas bastantes conocidas en Berlín que, como su nombre indica, se dedican a vender ropa de segunda mano. Se encuentra en una de las calles más «rusas» de Berlín. La avenidad que va, más o menos, desde este punto hasta Alexanderplatz era usada por el gobierno soviético de la DDR para sus desfiles militares. Un paseo por esta calle y se puede observar el increíble paisaje de los curiosos y, a la vez, horribles edificios soviéticos de la época, típicos de la arquitectura brutalista.

El Open de ajedrez de Las Vegas

A estas alturas no me acuerdo muy bien del orden de los torneos que juega, pero el open de Las Vegas es uno de los primeros. ¿Acaso te esperabas que estuviese realmente rodado en Las Vegas?

Realmente está rodado en el Palais am Funkturm, uno de los edificios que forman parte del complejo de la feria de Berlin. Muy cerca de este edificio se encuentra la Funkturm, o torre de la radio. Hay un mirador el cual recomiendo visitar (mejor que el de la Fernseheturm), ya que se tienen unas vistas espectaculares de la ciudad. Y es mucho más barato.

Esta misma ubicación fue usada para el videoclip de Radio de Rammstein.

Hotel Aztec Palace

En uno de sus muchos torneos, Beth viaja a Mexico con su madre. Entre margaritas, partidas y alguna fiesta, se alojan en el supuesto Hotel Aztec Palace.

En una de las escenas, nos resultó familiar la sala en la que estaban cenando. Se trata del Friedrichstadt-Palast de la calle Friedrichstraße. Durante más de dos años pasaba, como mínimo, dos veces al día por la puerta de este edificio, en mi paseo de casa al trabajo y de vuelta a casa.

A simple vista uno piensa que se trata del típico teatro de espectáculos estilo «Las Vegas» dirigido a turistas, pero la verdad es que atrae a muchísima gente local. En épocas de no-COVID casi cada fin de semana llegaban autocares de alemanes de poblaciones vecinas. En la época de Navidad, casi cada día tienen la visita de un colegio diferente de Berlín. Nosotros no hemos ido todavía y barato no es, pero dice quien ha ido que es muy recomendable. Espectáculos del estilo Cirque du Soleil.

Paris, mon amour

En su viaje a París, creo que ya sabíamos que algunas de las escenas se estaban rodando en Berlín. Aunque aún no sabíamos que casi toda la serie. Por eso cuando vimos alguna de las escenas de París, rápidamente dijimos: «Eso es el Bode Museum«.

El Bode Museum es uno de los 5 museos que forman la llamada Isla de los museos (Museumsinsel, en alemán) de Berlín. Los otros museos son el Altes Museum, Neues Museum, Alte Nationalgalerie y el Pergamonmuseum.

Poco puedo explicar de estos museos, a parte de que están muy cerca de la céntrica Alexanderplatz y al lado de la catedral de Berlín, ya que de ellos solo hemos visitado el Pergamonmuseum y solo recuerdo las ganas que tenía de entrar al museo ya que ese día estábamos a unos -16ºC y no me apetecía hacer mucha cola.

El gran torneo de Moscú

Nos acercamos ya al final de la serie. No creo que haga falta entrar en espoilers para imaginarse que, una serie cuya trama principal trata de una niña (y luego mujer) que aprende a jugar al ajedrez, tendrá su torneo definitivo. Siendo una historia que pasa en plena época de guerra fría y sabiendo el historial de buenos ajedrecistas que tienen los soviéticos, tampoco es complicado esperarse que este gran torneo definitivo ocurra en la Unión Soviética.

Si no fuese porque… si, sorpresa … la historia final que supuestamente pasa en Moscú realmente no era Moscú sino… sí, Berlín. Concretamente en el Altes Stadthaus (antiguo ayuntamiento).

Es un edificio ubicado muy cerca del actual ayuntamiento, el Rotes Rathaus. Aunque ya no se utiliza como ayuntamiento de la ciudad si que aún sigue siendo de utilidad. Concretamente la escena de este torneo se usa como recinto de eventos, fiestas, bodas… También tiene algunas otras salas en las que se siguen haciendo algunos trámites burocráticos. Fue aquí donde tuvimos que ir a hacer el trámite para salir de la iglesia católica.

El paseo final

Y con esto nos acercamos a la escena final. La escena donde aparece Beth paseando por un jardín y al final se encuentra con un montón de jubilados jugando al ajedrez (¿en ese país no juegan al dominó?). La escena cuya foto encabeza este post.

Esta fue la escena más evidente donde vimos que era Berlín. Que Beth Harmon no estaba paseando por las calles de Moscú, sino por el Rosengarten an der Karl-Marx-Allee. Otra vez la Karl-Marx-Allee. Muy cerca de la tienda de HUMANA.

Si venís a Berlín os aconsejo dar un paseo por la Karl-Marx-Allee. Esta «soviética» avenida que une Mitte (desde Alexanderplatz) con Friedrichshain. Aviso, no es un paisaje bonito, con esos mamotretos grises, pero sí curioso que se merece un paseo. Como comentaba más arriba, en la época de la DDR, era el lugar donde el gobierno soviético mostraba todo su potencial.

Y con la última escena llegamos al final de este paseo. Hay muchos más lugares, ya que gran parte de las escenas fueron rodadas en Berlín, pero he querido destacar algunos de los más característicos.

¿Reconociste alguna otra escena de la serie que fue grabada en Berlín?

Importar el coche a Berlín

Image by StockSnap from Pixabay

Cuando te mudas varias veces de país y te llevas el coche en la maleta pasan estas cosas, que tienes que pasar por los mismos trámites, en otro lugar. Pero como diría mi madre: «Es un problema que os buscais solitos y nadie os obliga«.

Un año después de haber registrado el coche en los Países Bajos, el haber vuelto a Berlín ha supuesto que tengamos que volver a pasar por el proceso aquí.

No sé si porque mis expectativas era de ser un proceso complicado (debido a la fama de la burocracia alemana), porque ya había pasado por este proceso en Amsterdam o porque me estoy acostumbrando a papeleos y burocracia con tanto cambio de país, que el proceso me pareció bastante sencillo y rápido.

De todas formas, hay una cosa que ya hace el proceso más sencillo que en Países Bajos, el BPM. Es un paso que aquí no hace falta…. O eso creo…. 🤔 Espero…

El proceso se divide principalmente en tres pasos.

Disclaimer: Estos son los pasos que yo he seguido en Berlín. Aunque creo que es igual en todos los Estados de Alemania, podría haber cambios entre ellos. Verifícalo antes de tomar esto como la verdad definitiva 🙂

La inspección técnica

La conocida ITV en España, conocida en Alemania como la TÜV (pronunciada, más o menos, TUF)

Si tu coche tiene menos de 3 años no hará falta que la pases y puedes saltarte este paso. Por el contrario, si tiene más de 3 años deberás pasar por aquí.

No te puedo indicar muy bien cuánto cuesta o los papeles que se requieren, porque mi coche tiene 2 años y he podido saltarme la inspección.

Esta es una notable diferencia con los Países Bajos, donde sí que debes ir al RDW y pasar una inspección técnica previo el registro del coche.

Una ventaja respecto a España o Países Bajos, es que aquí la gran mayoría de los talleres la realizan. Es fácil encontrar cuáles la hacen porque suelen tener un cartel de la TÜV en la entrada indicando que son partners. Simplemente acércate a uno y pregunta precio y si se requiere cita previa.

Una vez con la inspección hecha, es el momento de pasar al siguiente paso.

El seguro

Sí, este es el siguiente paso y no puedes registrar el coche si no has pasado previamente por la contratación del seguro.

Hay dos cosas del seguro de coche en Alemania que, en comparación con España (y Países Bajos) me parecieron curiosas:

  1. El seguro va del 1 de Enero al 31 de Diciembre. Siempre. Da igual en qué momento del año lo contrates. Si lo contratas con el año empezado, tu póliza irá desde el día que lo contrates hasta el 31 de Diciembre. ¿Cuánto pagaré en ese caso? Pues la parte proporcional del año que tengas asegurado. Y el 31 de Diciembre, vuelta a empezar.
  2. Al menos cuando registras un coche (nuevo o importado) el seguro se debe contratar antes del registro. Lo acuerdas todo con el seguro: coberturas, extras, historial, precio,… contratas el seguro, firmas la póliza y te dan un número. Ese número lo tienes que presentar el día del registro del coche con dos finalidades. Una, comprobar que tu coche está asegurado. Dos, activar tu seguro. Hasta ese momento tu seguro no está activo y, por lo tanto, no habrás pagado. Debe ser la única cosa en Alemania que tienen más digitalizada y avanzada que los países vecinos.

Por lo tanto, cuando ya estás listo para registrar el coche deberás contratar tu seguro y tener listo tu eVB-Nummer.

Por cierto! Recuerda pedir el certificado de siniestralidad en tu seguro actual. En Alemania hay unas bonificaciones estipuladas según el número de años que llevas sin accidentes. La Schadenfreiheitsklasse.

Puedes esperar a pedir este certificado una vez termines el proceso y canceles tu seguro actual. Hasta el momento yo no he tenido ningún problema en decir a mi seguro alemán los años que llevaba sin accidentes para que calculen el precio, luego cancelar mi seguro original y, una vez cancelado, pedir el certificado y presentarlo a mi seguro alemán una vez este ya contratado y activado.

Kfz-Zulassungsstellen

Por fin, a lo que veníamos. A registrar al coche.

Una vez pasada la TÜV (si es tu caso) y contratado el seguro, ya puedes registrar el coche en Alemania y obtener tu nuevo número de matrícula. Para eso tendrás que pedir cita en Kfz-Zulassungsstellen (la oficina de tráfico). En el caso de Berlín lo podrás hacer en esta página.

Deberás presentarte con:

  1. Tu Documento Nacional de Identidad o pasaporte.
  2. El eVB-Nummer del seguro que has contratado en el paso anterior.
  3. La TÜV pasada y los correspondientes papeles (si es tu caso)
  4. Tu Anmeldung (certificado de empadronamiento)
  5. Tus datos bancarios, que los registrarán para pasarte anualmente el impuesto de circulación.
  6. Los datos técnicos oficiales del coche. Deberás tener un papel de la marca con los datos técnicos. En el caso de que no los tengas te tocará ir a un taller.
  7. Finalmente el permiso de circulación actual.

Una cosa curiosa de la matriculación en Alemania, es que puedes escoger tú qué matricula quieres. Hay una parte que viene obligada, que son las letras a la izquierda de la matrícula. Estas dependerán de donde estés matriculando tu coche ya que indican el bezirk (distrito? area metropolitana? comarca? no sé muy bien cuál sería la traducción) donde está registrado. Por ejemplo, Berlín es la B, Hamburgo HH, F para Frankfurt am Main,… Pero el resto de letras y números pueden ser a tu elección. Hay páginas como esta donde puedes comprobar la disponibilidad de cierta matrícula y así ya ir preparado con qué matrícula quieres el día que vayas al Kfz-Zullasungsstellen.

Llegarás al Kfz-Zullasungsstellen (previa cita) y, una vez realizados todos los trámites, te darán unos papeles para los siguientes dos pasos:

  1. Pagar la matriculación. 46.90 € en el año 2021.
  2. Imprimir la matrícula (unos 30 €), que deberás hacer en algunas de las casetas que haya en el exterior.

Una vez con el recibo de pago y las matrículas impresas deberás volver a la oficina donde te finalizarán los trámites, se quedarán con tu permiso de circulación actual y te darán el nuevo permiso de circulación alemán (Fahrzeugschein) y la pegatina verde medioambiental.

El paso final

Utilizar tu maña y pericia para quitar tus matrículas antiguas e instalar las nuevas.

Ya estás listo para volver a casa!