Choque de culturas: los horarios

Faltaban ya semanas. Los dos habíamos dejado nuestros trabajos, habíamos encontrado piso en Haarlem y la cuenta atrás ya había comenzado. Era Enero de 2011 y nuestra fecha era mediados de Febrero de 2011. El 14 de Febrero íbamos a dejar Barcelona y mudarnos en coche hacia los Países Bajos.

Estábamos preparando las cosas y mi idea de mudanza era muy sencilla. Llegábamos al piso amueblado que habíamos alquilado, colocábamos nuestras cosas en él y ya está. Continuábamos nuestra vida pero en Haarlem. Bueno, yo tenía que buscar trabajo, pero lo demás no cambiaba. Nadia empezaría sus clases de inglés en una ciudad que solo había visitado una vez. Pero lo demás no cambiaba. Íbamos a vivir en un país cuyo idioma me parecía letras aleatorias sin ningún tipo de criterio. Para mí era como si alguien dejase caer las manos en el teclado del ordenador y el resultado le dejase satisfecho. Pero lo demás no cambiaba. ¿no?

Estamos en Europa, ¿qué va a cambiar? Nuestra cultura es occidental, somos países cercanos, pertenecemos a un mismo continente con una historia y cultura bastante comunes. ¿por qué tenía que ser muy diferente? En aquel momento yo no lo sabía, pero en la maleta también metí toda mi ignorancia rumbo a ese nuevo país.

Se produce un choque de culturas. Es inevitable. Hay diferencias y ese choque de culturas no es despreciable. Hemos conocido gente de otros países como Rusia, Estados Unidos o Mexico. Obviamente para ellos el choque es mucho más grande y pueden tardar meses o, algunos incluso, 1 año en adaptarse. Se necesita paciencia. En el fondo, yo no estaba tan equivocado, compartimos una cultura e historia que nos hace parecernos mucho más que gente de otros lugares del mundo. Pero eso no significa que el choque no exista. Incluso en aspectos que nunca imaginarías.

Las relaciones sociales y familiares, la personalidad, la gastronomía,… y los horarios. Los horarios es una de las cosas que más nos costó adaptarnos.

Mi primera semana de trabajo mi estómago no aceptaba que intentase introducir alimentos a las 12.00 de la mañana. Pero, vamos a ver… ¿qué hora es esa de comer? Llegó un momento que me acostumbré pero, claro, a las 18.00 ya estaba que me comía hasta las piedras. Así que hemos ido adelantando también nuestra hora de cenar.

Los horarios en Países Bajos y Alemania no son muy diferentes. A lo mejor un poco más estrictos en el país del queso y las bitterballen. La hora de la comida suele estar alrededor de las 12.00. La de la cena suele variar un poco, pero lo normal es que esté entre las 18.00 y las 19.00.

¿Y esto en que me afecta a mí, si yo como cuando quiero?

Sí, en parte tienes razón, en tu casa tienes los horarios que quieras. Pero si trabajas en una empresa, lo más probable es que quieras alinear tu hora de la comida con la de tus compañeros, para evitar problemas. Y eso significa comer sobre las 12.00. Si quieres comer en algún restaurante, la gran mayoría cierran más pronto de lo habitual, dado que la mayoría de la gente, como comentaba, suele cenar entre las 18.00 y las 19.00. Así que no es extraño tener que adelantar tu hora de la cena si quieres salir. ¿Si cenas en casa? Ahí tienes más flexibilidad, pero como te explicaba antes, a las 18.00 estás ya que te comes las esquinas de tu casa.

A la hora que nosotros podemos estar merendando es a la que ellos pueden estar comiendo. ¿Entonces ellos no meriendan? Naturalmente! Pero mucho más pronto. Las cafeterías suelen llenarse sobre las 15.00 – 16.00 Lo que implica que la mayoría de ellas a las 18.00 ya suelen estar cerradas. Así que si quieres tomarte un café, una tarta, un croissant,… más vale que te des prisa o te lo encontrarás (casi) todo cerrado.

¿Y las tiendas? Aquí es donde hay más diferencia entre Países Bajos y Alemania (al menos con Berlín que es lo que conozco. Aunque siendo una gran ciudad…) Como todo está adelantado, el horario de tiendas también. Aquí en Países Bajos suelen cerrar entre las 17.30 y las 18.00

Al principio se hace todo muy difícil. La comida no te entra a las 12.00, cuando íbamos a tomarnos un café las cafeterías estaban cerradas, salir a dar una vuelta y pasear por una ciudad fantasma porque todo ha cerrado ya o salir a cenar y tener que ir con prisa porque son las 20.30 y la cocina cierra en breve. Algo tan tonto como los horarios de las cosas que nunca pensarías que podría generar problemas, te los genera.

Poco a poco te vas adaptando y modificas tus horarios. Nosotros ahora comemos a las 12.00 (los fines de semana nos permitimos un poco más de flexibilidad) y comenzamos a preparar la cena a las 19.00 – 19.30. Si queremos cenar fuera solemos salir pronto a la caza de un restaurante (bueno, ahora en este mundo de COVID-19 está más complicado). Si queremos tomarnos un café o dar un paseo con los negocios abiertos tenemos que salir pronto de casa, después de comer, y no deleitarnos en el sofá descansando.

¿El problema? Por mucho que nos hayamos adaptado, aún nos sigue costando que a las 18.00, cuando aún queda mucho día por delante, ya no haya nada que hacer. Que las cafeterías estén cerradas, que las tiendas estén cerradas, que no puedas tomarte un helado… Y lo único que puedas hacer es tomarte una copa, cenar o ir al supermercado.

Así que nunca subestimes los choques culturales. Se pueden producir hasta en el detalle más tonto e impensable. Otro día hablaré de otros.

¿Tienes algún ejemplo?

Bonus track cheesecake

Barista: Haarlem

No sé a tí, pero tanto hablar de comidas y cenas y meriendas y cafés… Me ha entrado hambre. Así vamos allá con un momento cheesecake.

En este caso vamos a Barista Café. Se encuentra en una de las calles comerciales de Haarlem. No es de los lugares que más frecuentamos, pero si que está en la lista de lugares que más nos gusta. Aunque tiene una variedad de cafés y tartas extensa, ese día nos tomamos un Matcha Latte, un Chai latte acompañados de una deliciosa tarta. No recuerdo cuál era, pero creo que era una carrot cake o un banana bread.

Buen provecho!

Haarlem reload

Haarlem
Haarlem

Hola! Ya estoy de vuelta. Perdona el retraso, pero es que nos hemos marchado un par de semanas de vacaciones.

Aprovechando que no nos queda demasiado lejos de Haarlem y que era una de las pocas zonas de Alemania que no habíamos visitado, hemos estado haciendo una ruta por el oeste del Alemania. La parte más próxima a la frontera holandesa. Desde el Sudoeste hasta el Nordsee. Visitando lugares como Frankfurt, Heidelberg, Bostalsee, Bremen, la costa norte, Lüneburger Heide o Münster. Entre otros…

Espero que la espera no fuese muy larga. ¿Qué tal el Grotemarkt y las Goude straatjes? ¿Te has tomado un café y un pastel de Nata en A Loja?

Bueno, seguimos con el tour. Espero que hayas podido descansar.

Empezaremos por deshacer un poquito de camino y subir por la Barteljorisstraat. Aquí se encuentra el Ten Boom Museum. Es uno de los museos que tenemos pendiente de visitar. La idea era haberlo visitado hace unos 5 meses, pero justo nos pilló todo el follón del Coronavirus y el cierre de museos y se quedó ahí pendiente. Siempre pensé que se trataba de un museo de relojes pero descubrí un poco por casualidad que se trata de un lugar con mucha historia. Inicialmente, hace muchos muchos años, se trataba de una tienda de relojes (tampoco iba tan desencaminado) de la familia Ten Boom y de la vivienda de la misma. Durante el período del Holocausto nazi y la II Guerra Mundial utilizaron la vivienda para rescatar y ocultar víctimas. Algo así, imagino, como una especie de Casa de Anna Frank pero en Haarlem.

No muy lejos del Grotemarkt y a la orilla del río Spaarne, se encuentra el Teylers Museum. Es uno de los museos más antiguos del país, si no el que más, y lleva abierto en Haarlem desde el 1778. Es el típico museo popurrí, que no tienen muy claro de qué hacerlo y lo hacen de todo un poco. Arte, historia natural y ciencia, es lo que puedes encontrar allí.

Si te pones en la puerta del museo mirando hacia el río, hay dos sentidos a los que puedes ir. Derecha o izquierda. Sí, también puedes ir hacia atrás, pero entrarías al museo del que acabas de salir, no tiene mucho sentido a no ser que te haya gustado y quieras repetir. Vale, sí, también puedes ir hacia delante pero acabarías en el río y no sé si es una buena experiencia. Así que nos quedamos con derecha o izquierda.

Empecemos por la izquierda. Andando un poco hacia el norte por la orilla del río no tardaremos mucho en encontrarnos con el famoso Moleen de Adriaan. Una de las imágenes icónicas de Haarlem, junto con Grotekerk van St. Bavo. Es un típico molino holandés en perfecto estado, el cual puede visitarse y tiene una plataforma con vistas a la ciudad.

Pues si ahora vamos a mano derecha, siguiendo la orilla del río hacia el sur, después de un paseito llegaremos hasta la calle Groot Heiligland, donde se encuentra el otro famoso museo de la ciudad, el Frans Hals museum. El museo tiene el nombre en honor a uno de los famosos pintores holandeses, Frans Hals. La mayoría de obras son suyas, aunque también hay de otros pintores de la época. Tampoco soy un entendido en arte ni pintura para evaluar la calidad o interés de dicho museo. Pero si te interesa algo, sí que es uno de los puntos interesantes a visitar.

Siguiendo con nuestro paseo, llegamos al penúltimo punto, ubicado en el sur de la ciudad y no muy lejos de los límites con Heemstede, la ciudad vecina. Se trata del Frederikspark, un gran parque rectangular con mucha zona verde y donde puedes descansar de la caminata. En los días de calor y buen tiempo, es uno de los lugares donde viene la gente a disfrutar de un picnic. También es donde se suele celebrar cada año el Bevrijdingspop. Una de las curiosidades de este parque es que contiene una pequeña granja en la que se puede ver animales como cervatillos, cerdos, burros o llamas… o alpacas.

Espero que no hayas llegado a este punto muy cansado/a, hemos hecho la visita en dos jornadas. Pero dejo para el final dos actividades relajantes para recuperar energía.

La primera es ir a la zona de playa. Como ya comenté en el post anterior, las zonas de Zanvoort aan Zee y de Bloemendaal aan Zee. Ya sea paseando por el paseo, bajando a la arena o sentándote en uno de los muchos chiringuitos que hay, acercarse a la zona de mar es siempre una actividad energizante. Para alguien, como yo, criado en el mar es siempre un lugar donde ir. A pesar de llamarlos chiringuitos, realmente son locales musicales y restaurantes. Son grandes, de gran capacidad y nada que ver con lo que estamos acostumbrados en nuestras costas. Yo los comparo más con los locales de Ibiza que con los que yo solía frecuentar en la costa de Barcelona o Tarragona. Es la Ibiza holandesa 🙂 Puedes ir a tomarte un snack, comer, cenar o disfrutar de buena música.

La segunda actividad está en Haarlem, bastante cerca del centro, la Jopen Kerk. Se trata de una antigua iglesia reconvertida en cervecería. Pero no solo venden cerveza, sino que fabrican la suya propia, bastante conocida y famosa. Puedes ir a cualquier supermercado y encontrar botellas de su cerveza. Cuando tenemos visita, este es un lugar que nunca falla y siempre vamos a tomar unas cervezas acompañadas de unas bitterballen (las croquetas holandesas)

Con el concepto que tenemos nosotros de iglesia es curioso encontrarse con una iglesia-cervecería, pero aquí es bastante común. El local de música más famoso de Amsterdam es una iglesia. Nuestro dentista tiene la consulta en una iglesia y cerca nuestro tenemos 2 ó 3 iglesias reconvertidas en vivienda. La historia es que son edificios que hace mucho tiempo quedaron en desuso pero que les reconocen su valor histórico y monumental, por lo tanto, en vez de dejarlos abandonados a la mano de Dios (nunca mejor dicho :D) los rehabilitaron y les dieron usos cotidianos.

Bonus track Cheesecake

by Lima: Haarlem

Por último os dejo con un momento cheesecake, aunque en la foto aparece la famosa Appeltaart holandesa. Es la cafetería by Lima, en el centro de Haarlem. Uno de nuestros lugares favoritos en la ciudad. Capuccino, Matcha Latte (como el de la foto), Chai Latte, Latte Macchiato, chocolate caliente… Da igual lo que tomes, está todo muy bueno. En cuestión de tartas también, la variedad suele ser bastante grande y todas deliciosas (lekker, como dirían por aquí)

Si no eres vegano te da igual, pero si lo eres es importante saber que es a una cafetería a la que puedes venir. Tienen opción de leche vegetal y sus tartas son todas (si no todas) veganas. Algo no fácil de encontrar por este país.

Como nota destacada, su nata (como la de la foto) es increíblemente deliciosa. Casera y nada dulce, ambas cosas también muy complicado de encontrar en estas tierras.

P.S.: Decía aquel sabio filósofo que «triste es pedir, pero más triste es robar», por eso no vengo a robarte, si no a pedirte. Si no hablo al vacío, si mi voz escrita no es devuelta por el eco me gustaría hacer de esto algo más bidireccional. Me gustaría saber de qué te gustaría leer, si hay algún tema o aspecto en especial del que te gustaría que escribiese.

También pedir que si te parece interesante lo que escribo (no todo, pero digo que de vez en cuando algo interesante habrá, no? 😉 ) lo compartieses. No pido más. Gracias.

Haarlem

Grotemarkt – Haarlem 2011

Aunque gracias al SARS-CoV-2 casi no me he dado cuenta, ya son 8 meses los que llevamos viviendo en Haarlem. Muchos de los cuales, los podría haber vivido en una cueva y no hubiese notado la diferencia.

Sumados al año que ya vivimos en 2011, hace un total de 1 año y 9 meses viviendo aquí. Así que he pensado ¿es buen momento para hablar de Haarlem? Sí, es buen momento para hablar de Haarlem.

Haarlem es una (relativamente) pequeña ciudad ubicada en el centro de los Países Bajos y a unos, aproximadamente, 30 kilómetros de Amsterdam. Digo relativamente pequeña, porque Haarlem tiene unos 160.000 habitantes (censo del 2019), lo cual no son pocos, pero una vez aquí la sensación que transmite es de pequeña ciudad. Un pequeño centro histórico y un estilo de vida muy tranquilo.

Además, ¿Qué significa pequeña? Es realtivo, ¿no? Probablemente para un país como Alemania o España, una ciudad con 160.000 habitantes es pequeña, al haber ciudades como Barcelona, Madrid, Berlin o Munich. Pero para un país como los Países Bajos, cuya ciudad más grande es Amsterdam con unos 800.000 habitantes, eso convierte a Haarlem una de las ciudades más grandes e importantes del país.

A pesar de su proximidad con Amsterdam, no es de las ciudades más visitadas por los turistas (algo que agradecen/agradecemos los locales). Aunque sea conocida como la hermana pequeña de Amsterdam.

Es la capital de la provincia de Noord-Holland (Holanda del Norte, porque Holanda es una región del país, no el país), a pesar de tener Amsterdam muy cerca y en la misma provincia.

¿Cómo se puede llegar hasta Haarlem? Prepárate porque aquí te voy a sorprender. Por tren y autobús, además de en coche. ¿a qué esto no te lo esperabas?

Hay trenes con bastante frecuencia desde la estación de Amsterdam Centraal. Algunos casi directos (Intercity) y otros con paradas en todas las estaciones intermedias (Sprinter) En unos 20 minutos puedes llegar de una estación a otra. Hay diferentes líneas de autobús que salen desde la estación de tren de Haarlem y llegan a diferentes puntos de Amsterdam o a Schiphol.

También hay playa muy cerca, a unos 10km. Concretamente dos, la de Zandvoort aan Zee y la de Bloemendaal aan Zee. A pesar de ser las playas de los pueblos de Zandvoort y Bloemendaal, se le conoce como la playa de Haarlem, por su cercanía. Es muy fácil encontrar gente que diga que Haarlem tiene playa. No sé qué pensarán los habitantes de Zandvoort y Bloemendaal de esto.

Una vez en Haarlem, ¿qué puedes hacer? Imaginemos que te alojas en Amsterdam y llegas en tren.

Obviamente lo primero que verás será Haarlem Station. Sorprende (al menos a mí me sorprendió) porque uno no se espera una estación tan grande para una ciudad (relativamente) pequeña. Pero, como dije, Haarlem es de las ciudades más grandes. Además, es una estación por la que pasan muchos trenes hacia el norte, sur u oeste del país. Se puso en funcionamiento en 1839 y se reformó a principios del siglo XX. De estilo Art Nouveau y considerado monumento nacional. Merece ir la pena a verla, incluso si vienes en otro medio de transporte.

Desde la estación puedes salir hacia Haarlem Noord (via Kennemerplein) o Haarlem Zuid (via Stationplein). Puedes ir hacia el norte (donde vivimos ahora) y dar un paseo pero es zona principalmente residencial. Así que saldremos hacia el Sur.

De ahí llegarás, a través de una calle comercial llena de tiendas, bares y restaurantes y siempre concurrida al Grote Markt, que significa en holandés Gran Mercado. Es la plaza principal del centro de Haarlem y corazón de la ciudad.

Seguro que lo estás sospechando… Si esta plaza se llama, en holandés, Gran Mercado, ¿es porqué…? Correcto Sherlock Holmes! Aquí se hace el mercado semanal de Haarlem. Concretamente cada sábado desde, creo, el siglo XVIII. Flores, fruta, queso, pan, carne, pescado, verdura,… Encontrarás de todo si pasas por aquí un sábado cualquiera. Y no solo el mercado, es el lugar donde pasan la gran mayoría de eventos en la ciudad como el Haarlem Jazz&more, la llegada del Bloemencorso, Sinterklaas,…

Está rodeado de bares y restaurantes y es la principal área de copas y ocio de los Haarlemmers. En el centro de la plaza hay un elemento que no pasa desapercibido, la Grotekerk van St. Bavo o también Gran Iglesia de San Bavo. Es de estilo gótico y dentro cuenta con un órgano del cual todos están muy orgullosos. Está situado a unos 30 metros de altura, dispone de unos 5000 tubos y está considerado uno de los mejores y más grandes órganos del mundo. Si esto no fuese suficiente para sentirse orgulloso, este órgano fue tocado por Mozart, siendo niño, y también por Haendel. Estando en el centro de la plaza mirando hacia la iglesia lo más probable es que tengas frente tuyo la Filarmónica de Haarlem y a tus espaldas el Stadhuis o ayuntamiento.

Todo corazón tiene sus venas y arterias principales y en el caso de Haarlem y el Grote Markt esas son las conocidas como Goude straatjes (o callejuelas doradas en español). Son un conjunto de unas 7 pequeñas calles alrededor de la plaza llenas de bares, restaurantes, cafeterías y pequeñas tiendas o boutiques.

Como te puedes imaginar es a través de estas calles que se respira el mejor ambiente de Haarlem. Compras, cafés, copas… Hasta las ~17.00 que cierra todo. A excepción de los jueves (que suele cerrar todo más tarde) y los domingos (que suele estar todo cerrado) aquí la vida acaba entre las 17.00 – 17.30. Todas las tiendas y cafeterías cierran, quedando abiertos solo supermercados y restaurantes. En verano aún es soportable, pero en invierno pasear a las 18.00 por el centro de Haarlem es como estar paseando por una ciudad fantasma.

Tú, la oscuridad, la luz tenue de una farola y tu sombra… Eso es todo.

Creo que por el momento el paseo ya ha sido suficiente, ¿no? Que tal si lo dejamos aquí por un momento, descansas y me esperas en el Grotemarkt. En el siguiente post vendré a recogerte y seguiremos dando una vuelta por Haarlem. No quiero que se te haga esto muy largo, por muy pequeña que sea la ciudad.

Bonus track Cheesecake

Si quieres mientras me esperas puedes ir a una cafetería en una de las Gouden straatjes. Se trata de una tienda de especialidades portuguesas donde también tienen espacio de cafetería. Buen café y aún mejor Pastel de Nata y Pastel de Feijao. Se llama A Loja y se encuentra en una de las calles detrás del Grote Markt. Sin duda, uno de nuestros lugares favoritos. Ah! y el chico habla español.

Y ahora el turno de las cafeterías

Las temperaturas bajan, las nuves llegan para quedarse y el Sol comienza a desaparecer. Eso solo significa que el verano ya es historia y el otoño-invierno está aquí. Se acabó la época de los Eiskaffee hasta el año que viene. Pero llega la de los café!

En otoño e invierno apetece pasar la tarde en una cafetería tomando un café calentito con un buen trozo de pastel y tarta.

Como ya hice con los Eiskaffee, hoy vengo aquí a listarte mis cafeterías favoritas en Berlín. Aquellas en las que solemos pasar más tiempo.

Zimt und Zucker

Zimt und Zucker

Zimt und Zucker lo encontramos un día de casualidad (aunque por uno de ellos habíamos pasado muy a menudo). Estábamos dando un paseo por la Potsdamer straße, volviendo de Schöneberg, cuando lo vimos. Tenía buena pinta, pero ya estaban cerrando, así que tuvimos que volver otro día. Hay dos en Berlín y el café es del 19grams (echa un vistazo más abajo), por lo que es garantía de buen café. Sin embargo no puedo decir lo mismo del cheesecake.

The Barn

The Barn – Potsdamer Platz

The Barn es una cafetería al estilo 19grams (te vuelvo a enviar más abajo 🙂 ), también con muy buen café y se puede encontrar en bastantes localizaciones en Berlín. La foto fue tomada en la cafetería que tienen en Potsdamerplatz. El café está bastante bueno, aunque la oferta de tartas no es muy amplia y no tienen para poder quedarse a comer. El día de la foto nos pedimos un Carrot Cake y no puedo decir que lo recomiende ya que estaba muy seco.

Shakespeare and Sons

En el barrio de Friedrichshein se encuentra esta curiosa cafetería: Shakespeare and Sons. Una de mis top favoritas. A parte de tener un buen café y Chai Latte, tener buenas pastas y también bagels, la curiosidad de esta cafetería es que es una librería. Es bastante grande y una de mis cafeterías favoritas. Me encanta el ambiente de estar merendando y tomando un café rodeado de tantos libros. Creo que cada vez que hemos ido hemos vuelto con un nuevo libro a casa 😀

Brammibal’s Donuts

Brammibal’s Donuts – Potsdamer Platz

Continuando con otra de mis tops favoritas nos vamos a Brammibal’s Donuts. Todavía no sé si considerar a este lugar un pecado o el paraíso de las meriendas. Se trata de una cafetería de donuts veganos. Bueno, de hecho todo es vegano porque no usan leche en sus bebidas. Hay varios en Berlín y todos siguen la misma filosofía. Bebidas muy buenas y donuts deliciosos y varios. Cada semana colaboran con una organización benéfica y hay un donut asignado para dicha organización. El dinero recaudado con la venta de dicho donut va a parar a la organización. No sabría decirte qué donut es mi favorito, ya que todos me parece para lamerse los dedos. El de la foto es el Boston Cream, acompañado de un Chai Latte y un Matcha Latte.

19 grams

Finalmente acabo el post con la que podría considerar mi cafetería favorita, 19grams. No sé muy bien si porque realmente todo está riquísimo o porque la tengo al lado de casa. Realmente el café muy bueno (a veces incluso una taza sabe a poco) y, como he comentado más arriba, incluso lo sirven a otras cafeterías de la ciudad. También vende su propio café, así que si tienes cafetera en casa te puedes llevar un paquete contigo, para los días que no puedas ir. Suelen tener mucha variedad de pasteles, todos muy buenos, y unos croissants… El cheessecake es el de la foto que, aún siendo muy bueno, no es de lo mejores, ni el típico. Sin embargo su carrotcake sea probablemente de los mejores que he comido.

Vamos por la quinta

Haarlem

Si un día venís a Haarlem os podré decir la calle y el punto en el que le dije a mi querida esposa: «Esto de la mudanza es una grandísima mierda. Un día volveremos a Barcelona, pero esta es la primera y última que hago.«

¡Que atrevida es la ignorancia! La ignorancia y no ser un futurólogo para visualizar las que iban a ser mis decisiones en el futuro. Y eso que la mudanza a Haarlem se redujo en tres pasos:
1. Meter en el Seat León todo lo que nos cupo.
2. Cerrar la puerta de nuestra casa en Barcelona con llave.
3. Conducir de Barcelona a Haarlem… del tirón… 1500km. En serio, sed más inteligentes si lo hacéis alguna vez y parad por el camino.

Estábamos recién llegados ese día y lo que no sabía es que, en Febrero de 2012, un año más tarde íbamos a tomar la misma decisión pero para ir de Haarlem a Londres. Lo dejamos todo, llenamos el coche de cosas y camino a Londres. Esta vez un camino más corto.

En Londres sólo soportamos 6 meses. La ciudad nos pudo y también una serie de malas decisiones que tomamos por el camino que nos obligaron a volver a Barcelona.

Julio del 2012. Un año y medio más tarde de cerrar aquella puerta, hacíamos nuestra tercera mudanza. Volvimos a dejarlo todo y camino de Barcelona a casi empezar de nuevo.

Allí tuve la suerte de encontrar un buen trabajo y comencé a trabajar en Octubre del 2012 en King. Una muy buena empresa, grandes compañeros y un trabajo que me gustaba. Juegos para móvil (no sé si te sonará el juego Candy Crush. Somos/son sus creadores). Nos asentamos, estabilizamos un poco y estuvimos poco menos de 5 años en Barcelona.

Con el tiempo nos empezó a picar el gusanillo otra vez, yo empecé a agobiarme en Barcelona y surgió una oportunidad en el estudio que King tiene en Berlín. Así que en Mayo de 2017 nos estábamos mudando a Berlín. Pero esta vez la mudanza fue diferente. Fue más grande:
– El piso de Barcelona lo alquilamos.
– Por lo tanto, tuvimos que sacarlo todo y traerlo con una empresa de mudanzas.
– Volvimos a venir en coche, pero esta vez previa parada y noche en Lyon.

¿Empezáis a entender ahora mi ingenuidad cuando me quejé de la mudanza de Barcelona a Haarlem?

Bueno, pues dos años después vamos ya a por nuestra quinta mudanza internacional! Después de siete años en King empecé a sentir que había llegado el momento de pasar página. Tristemente tomé la decisión de dejar la empresa. Nunca pensé en estar tanto tiempo pero debo reconocer que ha sido la mejor empresa en la que he trabajado. Siempre hay que saber cuando cerrar un capítulo y abrir otro nuevo y este fue el momento. Así que tomé la no fácil decisión de tomar un camino diferente.

Encontré una nueva oportunidad en Amsterdam, así que para allá volvemos. Dos años y medio después de llegar a Berlín y casi 9 años después de nuestra primera experiencia en los Países Bajos, volvemos. A Haarlem, a Amsterdam.

La mezcla de sentimientos es extraña. Alegría, excitación y nervios por esta nueva aventura y experiencia que estamos a punto de comenzar. Tristeza y melancolía que siempre da el cerrar una etapa que, además, ha sido muy interesante y bonita para mí. Siempre quise venir a Berlín (lo explicaré en otro momento).

Así que aquí estamos, a nuestra edad (cómo odio esta expresión!) a dos semanas de hacer nuestra quinta mudanza internacional! Casi 10 años después de haber dicho que sería nuestra primera y última mudanza. Y esperando que aún no sea la última.

¡Nos vemos en Haarlem!

Bonus track Cheesecake

Café Dreikäsehoch

Este es uno de los últimos cheescakes que hemos probado y, probablemente, el mejor que hayamos comido hasta el momento en Berlín. Aunque, probablemente, aún no al nivel de los que probamos en Brooklyn o Quedlinburg.

El lugar se llama Café Drei Käsehoch (que en alemán significa algo así como Tres Quesos de altura) y se trata de una cafetería especializada en tartas de queso. Obviamente, tenía que estar buena. ¿Te imaginas una cafetería especializada en tartas de queso que tuviese las peores tartas de queso de Berlín?

Bueno, no es el caso 🙂 Se encuentran en pleno barrio de Prenzlauer Berg y tiene una se esas terracitas que tanto se aprecian en el verano de Berlín. Los cafés son normales, nada del otro mundo, pero aquí no vinimos por los cafés, ¿no? Tienen multitud de tipos de tartas de queso. Decenas, cientos, miles!! Bueno, me he pasado. Pero las tienen de todos los tipos y sabores. Nosotros nos tomamos una, relativamente, normal.